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Organoide

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Un organoide intestinal

Un organoide es una versión miniaturizada y simplificada de un órgano producido "in vitro" en tres dimensiones que imita la complejidad funcional, estructural y biológica del órgano.[1] Se derivan de una o pocas células de un tejido, células madres embrionarias o células madre pluripotentes inducidas, que pueden autoorganizarse en cultivo tridimensional debido a sus capacidades de autorrenovación y diferenciación.

La técnica para cultivar organoides ha mejorado rápidamente desde principios de la década de 2010, y The Scientist la nombró como uno de los mayores avances científicos de 2013.[2] Los científicos utilizan organoides para estudiar enfermedades y tratamientos en un laboratorio.

El cultivo de organoides es una tecnología de cultivo de células 3D in vitro que reproduce la composición fisiológica y celular de los tejidos y/o órganos. Esta tecnología se está utilizando en el campo del cáncer para predecir la respuesta de un tumor derivado del paciente a un determinado fármaco o tratamiento que sirve como estrategias de estratificación del paciente y orientación de fármacos.[3]

Historia

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Los intentos de generar órganos in vitro comenzaron en 1907, cuando Henry Van Peters Wilson demostró que células de esponja disociadas podían reagruparse y autoorganizarse en un organismo completo.[4] Posteriormente, diversos estudios lograron formar tejidos mediante disociación y reagrupación celular, lo que contribuyó al desarrollo de la hipótesis de adhesión diferencial en 1964.[5]

Con el avance de la biología de células madre en la década de 1980, se observó que estas podían diferenciarse y organizarse en estructuras similares a tejidos. El desarrollo de cultivos tridimensionales (3D) y matrices extracelulares permitió recrear estructuras más complejas.[6]

En 2009, el grupo de Hans Clevers demostró que células madre intestinales podían formar organoides autoorganizados in vitro, marcando un hito en el campo.[7] Posteriormente, se generaron organoides de distintos órganos, incluyendo riñón, hígado y cerebro.[5]

En 2013, Madeline Lancaster desarrolló organoides cerebrales a partir de células pluripotentes que imitan el desarrollo del cerebro humano.[8] Desde entonces, los organoides se han consolidado como herramientas clave para estudiar desarrollo, enfermedad y medicina regenerativa.

Tipos

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Se han desarrollado múltiples tipos de organoides que reproducen estructuras y funciones de diversos órganos humanos.[5] Entre los principales se incluyen:

  • Organoides cerebrales: modelos tridimensionales del cerebro derivados de células madre pluripotentes, utilizados para estudiar desarrollo, función y enfermedades neurológicas.[9]
  • Organoides gastrointestinales: reproducen partes del tracto gastrointestinal, incluyendo tanto los organoides intestinales, que imitan la estructura criptas-vellosidades y permiten estudiar absorción, infecciones y administración de fármacos,[10] como los organoides gástricos, que reproducen aspectos del estómago y se emplean en estudios de desarrollo y cáncer.[11]
  • Organoides hepáticos y pancreáticos: derivados de células madre o progenitoras, pueden formar tejidos funcionales y se utilizan en estudios de regeneración y enfermedad.[12]
  • Organoides linguales: modelos del epitelio de la lengua, algunos capaces de generar estructuras relacionadas con el gusto.[13]
  • Organoides cerebelosos: recrean características del cerebelo en desarrollo, incluyendo diversidad celular y organización básica.[14]
  • Organoides tumorales: sistemas tridimensionales derivados de tumores que conservan características genéticas y funcionales, útiles para estudiar cáncer y probar terapias.[15]
  • Otros organoides: incluyen modelos de riñón, pulmón, corazón, retina y estructuras embrionarias como gastruloides y blastoides, utilizados para estudiar desarrollo, fisiología y enfermedades.[5]

En conjunto, los organoides representan herramientas clave para modelar órganos humanos in vitro y avanzar en investigación biomédica.[5]

Véase también

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Referencias

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  1. Zhao, Z.; Chen, X.; Dowbaj, A. M. (2022). «Organoids». Nature Reviews Methods Primers 2. doi:10.1038/s43586-022-00174-y.
  2. Grens, K. (2013). «2013's Big Advances in Science». The Scientist.
  3. Torrens-Mas, Margalida; Perelló-Reus, Catalina; Navas-Enamorado, Cayetano; Ibargüen-González, Lesly; Sanchez-Polo, Andres; Segura-Sampedro, Juan Jose; Masmiquel, Luis; Barcelo, Carles et al. (2021-01). «Organoids: An Emerging Tool to Study Aging Signature across Human Tissues. Modeling Aging with Patient-Derived Organoids». International Journal of Molecular Sciences (en inglés) 22 (19): 10547. PMC 8508868. PMID 34638891. doi:10.3390/ijms221910547. Consultado el 21 de octubre de 2021.
  4. Wilson, H. V. (1907). «A New Method by Which Sponges May Be Artificially Reared». Science 25 (649): 912-915. doi:10.1126/science.25.649.912.
  5. 1 2 3 4 5 Lancaster, M. A.; Knoblich, J. A. (2014). «Organogenesis in a dish». Science 345 (6194). doi:10.1126/science.1247125.
  6. Yi, S. A. (2021). «Bioengineering Approaches for Organoid Research». Advanced Materials 33 (45). doi:10.1002/adma.202007949.
  7. Sato, T. (2009). «Single Lgr5 stem cells build crypt-villus structures in vitro». Nature 459: 262-265. doi:10.1038/nature07935.
  8. Lancaster, M. A. (2013). «Cerebral organoids model human brain development». Nature 501: 373-379. doi:10.1038/nature12517.
  9. Lancaster, M. A. (2013). «Cerebral organoids model human brain development». Nature 501: 373-379. doi:10.1038/nature12517.
  10. Sato, T. (2009). «Single Lgr5 stem cells build crypt-villus structures in vitro». Nature 459: 262-265. doi:10.1038/nature07935.
  11. McCracken, K. W. (2014). «Modelling human development and disease in gastric organoids». Nature 516: 400-404. doi:10.1038/nature13863.
  12. Corrò, C. (2020). «A brief history of organoids». American Journal of Physiology 319. doi:10.1152/ajpcell.00120.2020.
  13. Hisha, H. (2013). «Lingual organoid culture system». Scientific Reports 3. doi:10.1038/srep03224.
  14. Silva, T. P. (2020). «Human cerebellar organoids». Frontiers in Bioengineering 8. doi:10.3389/fbioe.2020.00070.
  15. Jin, H. (2024). «Exploring tumor organoids for cancer treatment». APL Materials 12. doi:10.1063/5.0216185.

Enlaces externos

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