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Atenea

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Atenea Giustiniani, copia romana del original griego atribuido a Fidias. Museos Vaticanos.

En la antigua religión griega, Atenea[1][2][3] (del griego ático Ἀθηνᾶ, Athēnâ o Ἀθηναία, Athēnaía; en la poesía épica Ἀθηναίη, Athēnaíē),[4] también conocida como Palas Atenea (Παλλὰς Ἀθήνη), es la diosa de la sabiduría y la guerra.[5][6] Para los expertos Atenea está asociada a la guerra estratégica y defensiva, la inteligencia práctica (μῆτις, mêtis), la ciudad (polis), la técnica (τέχνη, téchnē), la artesanía (especialmente textil) y el orden político (πολιτεία, politeía).[7]

Aunque no se encuentra entre las grafías recomendadas en español,[8] es posible encontrar su nombre escrito como Atena (Ἀθηνᾶ).[9] Fue una de las principales divinidades del panteón griego y uno de los doce dioses olímpicos. En la iconografía convencional, Atenea suele aparecer armada con escudo, lanza y casco, equipamiento característico del hoplita.[10] Otros emblemas característicos suyos son la égida[11] y el mochuelo.[12] Su principal epíteto, Palas, deriva de ἀπὸ τοῦ παλλεῖν, esto es, ‘ataque de una lanza’.[13] En la mitología romana se la adoraba con el nombre de Minerva.[6]

Como diosa de la la guerra, los himnos homéricos nos hablan de su faceta bélica:

«Comienzo por cantar a Palas Atenea, protectora de ciudadelas, diosa terrible a la que importan las acciones bélicas, las ciudades saqueadas, el griterío y las batallas. También protege al ejército a su partida y a su regreso».[5]

Pero Atenea también es una diosa de la inteligencia («la muy sagaz»)[14] y las artes manuales.[15] Fue precisamente ella quien enseñó su beneficio a los hombres:[16]

«A Atenea le agrada ocuparse de las labores espléndidas. Fue la primera en enseñar a los artesanos a fabricar carrozas y carros ricamente adornados de bronce. También instruyó a las doncellas en espléndidas labores en sus aposentos, inspirándolas en su laboriosidad».[17]

Atenea fue patrona de varias ciudades,[18] pero se volvió especialmente conocida como protectora de Atenas y de toda la región del Ática. Para los atenienses, tenía preferencia por el arreglo de disputas mediante la defensa de la ley, ejerciendo funciones de juez, como se refleja en el Areópago.[19] A Atenea no le agradaban los asuntos amorosos[20] y era una diosa virgen (παρθένος, parthénos), cuya virginidad tenía connotaciones simbólicas de independencia, pureza y protección de la ciudad.[21]

La versión más tradicional de su mito la representa como hija partenogenética de Zeus, nacida directamente de su cabeza, completamente armada.[22] Zeus la trataba con privilegio, dando a entender que era su hija favorita.[23] Aunque es una diosa de la guerra y la sabiduría actúa con prudencia y no con furor guerrero. Como deidad de la estrategia era consultada en cada batalla.[24] Protege a los héroes pero no disfruta del derramamiento de sangre.[25] Atenea, como diosa de la sabiduría y la guerra, concede aconsejar prudentemente, juzgar correctamente y actuar con justicia.[26] Fue además una de las deidades más representadas en el arte griego, y su iconografía y simbología influyeron profundamente en el pensamiento cultural griego, especialmente en los conceptos de justicia, sabiduría y función social de la cultura y las artes, con reflejos que perduran hasta nuestros días en Occidente.[27]

Nacimiento, familia y diosa virgen

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Nacimiento de Atenea

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Niké corona a Atenea. Detalle del Puteal de la Moncloa, un brocal de pozo de estilo neoático y época romana. Mármol del siglo II. (Museo Arqueológico Nacional de España, Madrid.)

Atenea aparece como la hija de Zeus, nacida de su frente ya completamente armada después de que se tragase a su madre, Metis.[28] La historia de su nacimiento aparece en varias versiones. Homero no hace alusión alguna a su progenitora o a la forma en la que llegó a existir,[29] mientras la mayoría de las tradiciones posteriores coinciden al afirmar que nació de la frente del dios. Hesíodo menciona que la madre de Atenea es la oceánide Metis, la primera esposa y consejera de Zeus.[30] Tras yacer con ella, Zeus temió inmediatamente las consecuencias, pues había sido profetizado que Metis alumbraría hijos más poderosos que él.[31]

Para impedir tan graves consecuencias, Zeus siguió el consejo de Gea y Urano y «la encerró en su vientre»,[30] pero Metis ya había concebido una hija, Atenea, que brotaría de su frente. Píndaro añade que Hefesto[32][33][34] abrió la cabeza de Zeus con su hacha de bronce (πέλεκυς, pélekys) y que Atenea saltó de la cabeza completamente adulta y completamente armada, una afirmación de la que se dice que Estesícoro fue la autoridad más antigua;[35][36][37] «y llamó al ancho cielo con su claro grito de guerra. Y Urano tembló al oírlo, y la madre Gea...».[32]

A veces el pavoroso escudo de Atenea fue fabricado por Metis durante su tiempo juntas dentro de Zeus.[38] Otros fuentes cuentan que Prometeo,[39][33][34] Hermes[34] o Palemón[34] ayudaron a Zeus en el nacimiento de Atenea y mencionan al río Tritón como el lugar del suceso.[33] O incluso que Alalcomeneo, uno de los autóctonos y primeros hombres en nacer, fue el tutor de Atenea cuando ésta era solo una muchacha.[40]

Los mitos clásicos posteriores señalaban que Hera se molestó tanto de que Zeus tuviese un hijo, aparentemente por sí mismo, que ella hizo lo propio con Hefesto.[41] Sin emabargo, el retórico griego del siglo III d. C. Filóstrato el Viejo relata que Hera "se regocijó" por el nacimiento de Atenea "como si Atenea fuera también su hija".[36] Atenea, junto con Hera y Poseidón, participó en una rebelión contra Zeus en la que quisieron atarle, pero Tetis y Briareo acudieron en ayuda de Zeus y los dioses rebeldes ya no se atrevieron a seguir adelante con la insurrección.[42]

Diferentes tradiciones acerca de sus orígenes y familia

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Familia Variantes
Progenitores a) Nació de la cabeza de Zeus sin mencionarse la madre;[29] b) Zeus y Metis;[30] c) Zeus y Corife;[43][44] d) Zeus y Temis;[45] e) Poseidón y Pólife;[46] f) Poseidón y el lago Tritónide;[47] g) Hefesto y Átide;[48][44][49] h) Cránao;[50] i) Palante y Titánide;[35][44] j) Itono;[51] k) Brontes y Metis;[52] l) (versión egipcia, como Neit) Nilo;[44] m) (versión fenicia) Cronos, rey de Biblos.[53]
Descendencia a) Ninguna (diosa virgen);[54] b) con Zeus: las musas;[55] c) con Helios: los coribantes;[56] d) con Hefesto: Apolo,[57] Erictonio,[50] Broteo[58] o Licno.[59][60]

Otra tradición considera a Atenea hija de Palas o Palante, el gigante alado a quien más tarde mataría por intentar violar su castidad, usando desde entonces su piel como égida protectora y sujetándose sus alas a sus propios pies.[35][61] Una tercera tradición lleva su origen a Libia y dice que las heroínas protectoras de Libia una vez acudieron al encuentro de Atenea, cuando de la cabeza de su padre surgió toda resplandeciente, y la bañaron en las aguas del río Tritón.[62] Cuenta Heródoto que Atenea es hija de Poseidón y del lago Tritónide, y que, molesta por lo que fuera con su padre, se puso a las órdenes de Zeus, quien la adoptó como hija suya.[47] Este pasaje muestra claramente la forma en la que los genuinos mitos helénicos antiguos fueron trasplantados a Libia, donde posteriormente fueron considerados fuentes de los helénicos. Sobre esta Atenea libia se cuenta también que fue criada y educada por el dios-río Tritón, junto con su propia hija Palas.[63]

La relación de Atenea con Tritón y Tritonis dio origen posteriormente a las diversas tradiciones sobre su lugar de nacimiento, de forma que donde quiera que hubiese un río o fuente con ese nombre, como en Creta, Tesalia, Beocia, Arcadia y Egipto, los habitantes de tales regiones reclamaban que Atenea había nacido en ellos. De estos lugares de nacimiento en un río llamado Tritón parece que fue llamada Tritonis o Tritogenia,[64] aunque debe señalarse que este epíteto también se explica de otros modos. Fragmentos atribuidos por Eusebio de Cesarea al semilegendario historiador fenicio Sanjuniatón, que Eusebio creía habían sido escritos antes de la guerra de Troya, hacen a Atenea hija de Crono, un rey de Biblos de quien se decía que había visitado «el mundo inhabitable» y legado el Ática a Atenea. El relato de Sanjuniatón haría a Atenea, como a Hera, hermana de Zeus en lugar de su hija.[53]

Clemente de Alejandría, por ejemplo, recuenta hasta cinco diosas llamadas Atenea. La primera fue la hija de Hefesto que es la ateniense; la segunda fue hija de Nilo, que es egipcio; una tercera, hija de Cronos, fue descubridora de la guerra; una cuarta, hija de Zeus, a quien los mesenios dan el título de Corifasia por su madre. Y como quinto lugar dicen que está la Atenea hija de Palante y Titanis o Titánide, hija de Océano. Esta es la que impíamente masacró a su padre y está vestida con la piel paterna, como si fuera un vellón.[44]

Deben señalarse también algunas tradiciones minoritarias acerca de los padres de Atenea. Unos la imaginan como una hija de Itono (hijo a su vez de Anfictión) y hermana de Iodama,[65] a quien mató involuntariamente.[51][35] Otros dicen que era hija de Zeus y Temis,[45] o bien era hija de Poseidón y de la oceánide Pólife,[46] o incluso de Zeus y Corife.[43] En otra rara versión es el cíclope Brontes el padre de Atenea, que la concibió antes de que Zeus se tragase a Metis.[52] Incluso una versión tardía dice que las musas nacieron de la unión entre Zeus y Minerva.[55] Tzetzes, autor bizantino, ya confunde la identidad de Atenea y dice que esta era una hija de Cránao y madre, por Hefesto, de Erictonio.[50]

Atenea Pártenos

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El carácter de Atenea ocupaba un lugar intermedio entre el masculino y el femenino, por lo que en un himno órfico se la llama ἄρσην καὶ ϑἣλυς («masculino y femenino»),[66] y por tanto es, como Artemisa y Hestia una divinidad virgen,[54] cuyo corazón es inaccesible a la pasión del amor y que rechaza el matrimonio, y además es inmune al poder de la propia Afrodita.[67] Nunca tuvo consorte ni amante, y fue conocida como Atenea Pártenos, ‘Atenea la virgen’, título del que procede el nombre de su templo más famoso: el Partenón de la Acrópolis ateniense. No se trataba de una mera observación de su virginidad, sino de un reconocimiento de su papel como encargada de hacer que se cumplieran las normas de la modestia sexual y el misterio ritual. Este papel se expresa en varias historias sobre ella.[68] Marino cuenta que cuando los cristianos retiraron la estatua de la diosa del Partenón, una bella mujer se apareció en sueños a Proclo, un devoto de Atenea, y anunció que la «señora ateniense» deseaba morar con él.[69]

En una versión del mito de Tiresias,[70] este se tropezó con Atenea cuando se bañaba, y fue cegado por su desnudez.[71] Para compensarle por su pérdida, le purificó las orejas, lo que le permitió entender el lenguaje de los pájaros, con lo que logró el don de la profecía.[72] Las tradiciones más antiguas siempre describen a la diosa vestida, pero Ovidio la representa desnuda ante Paris.[73] Su estatua también estaba siempre vestida, y cuando era llevada en los festivales áticos estaba completamente cubierta.[59] Solo versiones tardías y anecdóticas nos dicen que Atenea no era una diosa virgen y había tenido algún hijo, en especial Erictonio.[50]

Mitos del ciclo ateniense

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Competición contra Poseidón

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Atenea con casco llevando la serpiente Erictonio en una cista (canasta), detalle. Mármol romano de la época imperial, siglo I-II. (Museo del Louvre, París).

El autóctono Cécrope, que tenía cuerpo híbrido de hombre y serpiente, fue el primer rey del Ática. En su época los dioses decidieron tomar posesión de las ciudades en las que cada uno había de recibir honores. Poseidón llegó el primero al Ática y golpeando con su tridente en medio de la acrópolis hizo brotar un mar, al que ahora llaman Erecteo. Después llegó Atenea, y habiendo puesto a Cécrope como testigo de su posesión, plantó un olivo, que ahora se muestra en el Pandrosío. Al surgir entre ambos dioses una disputa por el dominio del país, Zeus los separó y designó jueces a los doce dioses. Por su veredicto el país fue otorgado a Atenea, pues según el testimonio de Cécrope ella había sido la primera en plantar el olivo. Entonces Atenea denominó a la ciudad Atenas, según su nombre.[74]

Varrón transmite una versión tardía y de carácter más político del mito de la disputa entre Neptuno y Minerva por el patronazgo de Atenas. Según este relato, en la ciudad de Atenas aparecieron de forma prodigiosa un olivo y una fuente de agua. Cécrope consultó al oráculo de Delfos, que interpretó el olivo como símbolo de Minerva y el agua como símbolo de Neptuno, dejando a los ciudadanos la elección del nombre de la ciudad. Cécrope organizó una votación entre todos los habitantes de ambos sexos. Los hombres votaron por Neptuno y las mujeres por Minerva, resultando vencedora la diosa por un solo voto. Neptuno, enfurecido por la derrota, hizo crecer las olas del mar e inundó y destruyó los campos de los atenienses. Para apaciguarlo, los atenienses sancionaron a las mujeres: les retiraron el derecho al voto y prohibieron que los hijos llevaran nombres derivados de sus madres.[75]

Con Hefesto y Erictonio

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Platón relata que en tiempos antiguos los dioses repartieron toda la tierra. Hefesto y Atenea, hermanos nacidos del mismo padre y unidos por su amor a la artesanía, recibieron conjuntamente la tierra de Atenas.[76] Erictonio era hijo, según algunos, de Hefesto y Átide, hija de Cránao; o según otros, de Hefesto y Atenea. Se dice, pues, que Atenea se presentó ante Hefesto para que le fabricase armas, pero él, que había sido abandonado por Afrodita, se enamoró de aquella y empezó a perseguirla. Aunque Atenea huyó, él con gran dificultad, por su cojera, consiguió acercarse e intentó forzarla. Atenea, que era casta y virgen, no cedió, y Hefesto eyaculó en la pierna de la diosa, quien, asqueada, limpió el semen con lana y lo arrojó a la tierra. Cuando huía, del semen caído al suelo nació Erictonio.[77] Higino, no obstante, dice que Zeus le había concedido a Hefesto el permiso para casarse con Atenea. La diosa, cuando Hefesto entró en su cámara con intención de acostarse con ella, defendió su virginidad con la fuerza de las armas.[78]

Atenea crio al bebé Erictonio a escondidas de los demás dioses con deseo de hacerlo inmortal. Lo puso en una cesta (cista) y se lo encomendó a Pándroso, hija de Cécrope, prohibiéndole abrirla. Las hermanas de Pándroso por curiosidad la abrieron y vieron una serpiente enroscada al niño. Unos dicen que murieron atacadas por la misma serpiente, otros en cambio que enloquecieron por la cólera de Atenea y se arrojaron desde la acrópolis. Erictonio fue criado por la propia Atenea en el recinto sagrado y, tras expulsar a Anfictión, llegó a reinar en Atenas e instituyó la fiesta de las Panateneas.[77] Cuando murió Erictonio, que fue inhumado en el mismo recinto de Atenea, ocupó el trono Pandión.[79]

Diosa de la guerra: batallas y héroes

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Ya en las fuentes arcaicas se hace alusión a Atenea como una diosa de la guerra, como «la primera en la línea de batalla».[80] La Teogonía, por ejemplo, nos refiere a esta faceta: «Atenea de ojos glaucos, terrible, belicosa, conductora de ejércitos, invencible y augusta, a la que encantan los tumultos, guerras y batallas».[81]

Como protectora y consejera de héroes

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Como diosa de la guerra y protectora de los héroes, Atenea suele aparecer con armadura, con la égida y una vara dorada, con la que otorga a sus favoritos juventud y majestad. Atenea no lucha en lugar del héroe; le enseña cómo vencer.[82]

Héroe favor de Atenea
Aquiles Atenea interviene directamente para calmar la furia de Aquiles hacia Agamenón y luego lo asiste en el duelo decisivo contra Héctor. La diosa frena físicamente al héroe y, más tarde, toma la forma de Deífobo para engañar a Héctor y devolverle la lanza a Aquiles.[83] Atenea incitó a la amazona Pentesilea a enfrentarse a Aquiles en un duelo a su llegada a Troya. La diosa también estuvo presente para presenciar las batallas de aquel día.[84] Tras la muerte de Aquiles, Atenea protegió su cadáver con ambrosía.[85]
Asclepio Según algunas fuentes, Atenea le dio la sangre mágica de Medusa al médico Asclepio, pues la que manaba del lado izquierdo del cuello era un veneno mortal y la del lado derecho tenía el poder de resucitar a los muertos.[86]
Belerofonte Belerofonte dormía desesperado junto al altar de la diosa tras fracasar en domar al caballo. Palas Atenea se le aparece en sueños, le habla, y despierta encontrando la brida de oro a su lado. El héroe domina a Pegaso, monta con su armadura de bronce y mata a la Quimera.[87]
Cadmo Le aconsejó sembrar los dientes del dragón ismenio que había asesinado, de los cuales nacieron los guerreros espartos que le ayudaron a fundar la ciudad de Tebas.[88]
Dánao Dánao, por temor a los hijos de Egipto, construyó el primero una nave con el consejo de Atenea, y embarcando en ella a sus hijas huyó. Al arribar a Rodas erigió la estatua de Atenea Lindia.[89]
Dédalo Dédalo recibió el arte de la artesanía de Atenea, pero arrojó a su sobrino Pérdix desde un tejado por envidia tras inventar este la sierra. Este mito subraya la compleja figura de Dédalo, quien combina un talento excepcional con un carácter envidioso.[90]
Diomedes Diomedes, herido por una flecha, reza a la deidad para que le dé fuerzas. Atenea baja a la batalla, sana sus heridas y le infunde el valor de su padre Tideo. La diosa le arranca de los ojos la niebla que ciega a los mortales para que sea capaz de distinguir claramente a los hombres de los dioses, prohibiéndole atacar a cualquier divinidad excepto a Afrodita.[91]
Heracles Cuando atacó a los minias y Ergino, Atenea le dio las armas y una túnica.[92] Atenea le proporcionó unos crótalos de bronce, dádivas de Hefesto, para que Heracles pudiera ahuyentar a los pájaros del Estínfalo.[93] Atenea devolvió las manzanas de las Hespérides de manos de Heracles.[94] Atenea ayudó a Heracles a sacar a Cerbero del inframundo.[95] Tras devastar Cos Heracles se dirigió a Flegra, llamado por Atenea, y luchó al lado de los dioses contra los gigantes.[96] Por consejo de Atenea, Heracles arrastró a Alcioneo fuera de Palene y de este modo acabó con él.[97] Heracles, que había recibido de Atenea un rizo de la Gorgona en una hidria de bronce, se lo entregó a Estérope, hija de Cefeo.[98] Heracles montó en otro carro auxiliado por Atenea. La diosa se enfrentó a Ares y Heracles mató a Cicno.[99]
Jasón Jasón pidió ayuda a Argos y este, por consejo de Atenea, construyó una nave de cincuenta remos llamada Argo. En la proa Atenea colocó un madero parlante de la encina de Dodona.[100]
Odiseo Durante los diez años de asedio a Troya, Atenea actúa como el motor estratégico de Odiseo. Le ordena usar su elocuencia para detener la huida de las tropas.[101] Le envía presagios y le avisa cuándo retirarse del campamento troyano.[102] Aligera sus piernas y hace tropezar a su rival Áyax para que gane en una competición de atletismo.[103] Convence a Zeus para obligar a Calipso a dejar libre al héroe fuera de Ogigia.[104] Lo salva del naufragio dándole la idea de aferrarse a las rocas y le induce un sueño reparador.[105] Oculta Ítaca con niebla y transforma físicamente a Odiseo en anciano. [106] Desvía las flechas enemigas de los pretendientes de Penélope y desata el pánico con su égida.[107] Detiene la guerra civil en Ítaca imponiendo un pacto de paz eterno.[108]
Orestes Atenea actuó como jueza en su juicio en Atenas por el asesinato de su madre Clitemnestra, emitiendo el voto de calidad que lo absolvió y rompió la maldición familiar.[109]
Perseo Ayudado por Hermes y Atenea, Perseo marchó al encuentro de las Grayas. Perseo se detuvo junto a las Gorgonas aún dormidas y, guiada su mano por Atenea, volviendo la mirada hacia el escudo de bronce en el que se reflejaba la imagen de Medusa, la decapitó.[110] Después de dejar a Dictis como rey de Sérifos, Perseo restituyó a Hermes las sandalias, la kíbisis y el yelmo, mientras que la cabeza de la Medusa se la entregó a Atenea. Hermes devolvió aquellas cosas a las ninfas, y Atenea insertó en medio del escudo la cabeza de Medusa.[111]
Telémaco Atenea adopta la forma de Méntor para infundir valor a Telémaco, ordenarle preparar el viaje y conseguirle una nave.[112] La diosa embarca junto al joven héroe en la popa del barco y envía vientos propicios para acelerar el viaje.[113] Atenea con la forma de Méntor camina delante de Telémaco para romper su timidez y guiarlo en su discurso ante el rey Néstor.[114] La deidad se transforma en ave ante el rey Néstor, demostrando que Telémaco cuenta con el favor de los dioses.[115] El joven continúa su viaje hacia la corte de Menelao con la madurez y prudencia inculcadas por la diosa.[116]
Teseo Atenea aconsejó a Teseo durante la batalla de los lapitas contra los centauros, permitiéndole esquivar a tiempo el robusto tronco de pino que el centauro Demoleón le había lanzado tras arrancarlo de raíz.[117]
Tideo Tideo fue herido de gravedad en el vientre por Melanipo. Palas Atenea corrió hacia el campo de batalla trayendo consigo un remedio curativo que había obtenido de Zeus para otorgarle la inmortalidad. Sin embargo, el adivino Anfiarao (que odiaba a Tideo) decapitó a Melanipo y le entregó la cabeza a Tideo. Este, en un ataque de furia salvaje, la abrió y se comió los sesos. Al ver este acto monstruoso, Atenea sintió repulsión y retuvo el regalo de la inmortalidad, dejando que Tideo muriera como un mortal.[118]

Teomaquias

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Gea, irritada a causa de los titanes, procrea con Urano a los gigantes, insuperables por su tamaño e invencibles por su fuerza: así estalló la Gigantomaquia. Por medio de Atenea, Zeus llamó a Heracles en su ayuda. Atenea arrojó sobre Encélado fugitivo la isla de Sicilia, y habiendo arrancado la piel a Palas, con ella protegió su propio cuerpo en el combate.[119] Los especialista cuentan que Atenea también eliminó a los gigantes Alcioneo,[120] Asterio,[121] Eríctipo,[122] Mimante,[123] Porfirión[123] y Tifón.[123] Después de que Hera vio que Épafo, el hijo de una concubina, tenía un poder tan grande, se ocupó de que muriese en una cacería, y exhortó a los titanes para que destronaran a Zeus y delvolvieran el poder a Cronos. Cuando ellos intentaron subir al cielo, Zeus, con la ayuda de Atenea, Apolo y Artemisa, los arrojaron al Tártaro.[124] Ante el devastador ataque de Tifón, el pánico se apoderó del Olimpo y todos los dioses huyeron hacia Egipto transformándose preventivamente en animales, con la única excepción de Atenea y Zeus, quienes permanecieron firmes para hacerle frente mientras el monstruo los perseguía.[125]

Atenea contra Ares

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Imbatible en la guerra, Atenea, guerrera mucho más hábil que Ares, lo venció dos veces en combate. En El escudo de Heracles tuvieron un enfrentamiento ambos dioses, apoyando Atenea a Heracles y Ares a Cicno. Atenea encomió a Ares para que recunciara a la batalla, pero Ares resolvió arrojarle una lanza a Heracles que fue desviada por la diosa extendiendo una mano. Después Heracles hirió a Ares en el muslo y Fobos y Deimos se llevaron a su padre al Olimpo.[126] En la Ilíada vuelven a enfrentarse, atacando Ares a Diomedes y éste acompañado en el carro por Atenea. Para evitar que Ares la reconociera, Atenea utilizó el morrión de invisibilidad de Hades. Ares le arrojó una lanza a Diomedes pero Atenea, de nuevo, la desvió de su curso, y a continuación guio la lanza de Diomedes, que impactó en la ijada de Ares.[127] Durante la guerra de Troya sucedió que los dioses se enfrentaron entre ellos y Atenea se encaró contra Ares.[128] Ares consiguió acertarle con la lanza a Atenea en su égida, luego la diosa retrocedió, cogió una enorme piedra negra y se la arrojó a Ares en el cuello, doblegando sus miembros y dejándolo tendido en el suelo. Riéndose de su triunfo Atenea se jactó, frente al derrotado Ares, que ella era, efectivamente, mejor que él.[129]

Diosa de la sabiduría: cultura y polis

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Atenea es vista como protectora y maestra tanto de los hombres (en artes técnicas y guerra) como de las mujeres (en artes domésticas y culturales), consolidando su imagen de diosa de la sabiduría aplicada a todos los ámbitos de la vida. Su enseñanza de las artes civilizadoras refleja su papel como diosa tutelar de la cultura, la educación y la polis.

Busto de Atenea, tipo Palas de Velletri (los ojos se han perdido). Copia del siglo II de una estatua votiva de Cresilas en Atenas, c. 430-420 a. C. (Gliptoteca de Múnich.)

«Atenea inventó la flauta, la trompeta, la olla de barro, el arado, el rastrillo, el yugo para bueyes, la brida de caballo, el carro y el barco. Fue la primera en enseñar la ciencia de los números y todas las artes femeninas, como la de la cocina, el tejido y el hilado».[130]

Una serie completa de fábulas y usos, pertenecientes especialmente a la religión ateniense, representa a Atenea como la ayudante y protectora de la agricultura, papel bajo el que se representa a la diosa como inventora del arado y el rastrillo. Creó el olivo, enseñó a la gente a uncir los bueyes para arar, cuidó de la cría de caballos e instruyó a los hombres en su doma con bridas, otra invención suya.[131] Las dos deidades Erecteo y Erictonio, honradas en el Ática como poderes del fértil suelo, son sus hijos adoptivos. Los nombres de sus primeras sacerdotisas, las hijas de Cécrope, Aglauro, Pándroso y Herse, significan ‘aire brillante’, ‘rocío’ y ‘lluvia’, y son meras personificaciones de sus cualidades, de gran valor para el territorio ateniense.

Además de las invenciones relativas a la agricultura, también se le atribuían otras relacionadas con varios tipos de ciencia, industria y arte, y todos sus inventos no son del tipo que los hombres harían por azar o accidente, sino que requerían reflexión y meditación. Pueden señalarse la invención de los números,[132] del carro y de la navegación. En la historia ateniense enseña a Erictonio a atar sus caballos al carro, y en la corintia enseña a Belerofonte a dominar a Pegaso. Respecto a todos los tipos de artes útiles, se creía que había familiarizado a los hombres con los medios e instrumentos que eran necesarios para practicarlas, como con el arte de producir fuego. También se creía que había inventado casi todos los tipos de trabajo en los que se empleaba a las mujeres, como el hilado y el tejido, y ella misma era diestra en ellos. Incluso en Homero todos los productos del arte femenino, se califican de «obras de Atenea». Muchos paladios (estatuas de Palas) llevaban un huso y una rueca en la mano izquierda. Su genio cubre el campo de la música y el baile: fue la inventora de la flauta y la trompeta,[133] así como de la danza de guerra pírrica, de la que se decía que fue su ejecutora más antigua, en la celebración de la victoria de los dioses sobre los gigantes. En suma, Atenea y Hefesto fueron los grandes patrones de artes tanto útiles como elegantes. Por ello se la llamaba Ergane,[134] y los autores posteriores la hicieron diosa de toda la sabiduría, el conocimiento y el arte, y la representaron sentada a la derecha de su padre Zeus y apoyándole con sus consejos.[135]

Como todas las demás deidades que se suponía que dispensaban las bendiciones de la naturaleza, es la protectora del crecimiento de los niños, y como diosa del cielo claro y el aire puro, otorga salud y aleja la enfermedad. Más aún, en Atenas era una deidad patrona del estado y la protectora (con Zeus) de las fratrías y las casas que formaban la base del estado. En Atenas y Esparta protegía las asambleas populares y deliberativas. En los demás sitios presidía sobre las mayores uniones de gente. También mantenía la autoridad de la ley, la justicia y el orden, en las cortes y la asamblea del pueblo. Esta noción era tan antigua como los poemas homéricos, en los que se describe a Atenea ayudando a Odiseo contra la conducta sin leyes de los pretendientes.[136] Se creía que había instituido la antigua corte del Areópago, y en casos en los que los votos de los jueces estaban empatados, daba el decisivo en favor del acusado.[137]

Atenea promocionaba la prosperidad interna del estado, al fomentar la agricultura y la industria y al mantener la ley y el orden en todas las transacciones públicas, y de la misma forma también lo protegía de los enemigos extranjeros, y así asumía el carácter de una deidad de la guerra, aunque en un sentido muy diferente al de Ares, Eris o Enío. Según Homero ni siquiera llevaba armas, sino que las tomaba prestadas de Zeus,[138] guardaba a los hombres de la masacre cuando la prudencia lo requería,[139] y repelía el salvaje amor por la guerra de Ares, conquistándolo.[140] Atenea no ama la guerra por sí misma, sino solo por las ventajas que ganaba el estado al emprenderla, y por tanto solo apoya aquellas empresas bélicas que se iniciaban con prudencia y que probablemente arrojaran resultados favorables.[141] En época de guerra, las ciudades, fortalezas y puertos quedan bajo su especial protección.[142]

Otros episodios mitológicos

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En la guerra de Troya

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El juicio de Paris, de Hendrick van Balen (1599). Atenea aparece en el centro, con el escudo, la lanza y el casco

Alejandro raptó a Helena por designio de Zeus para que su hija fuese famosa al ocasionar la guerra de Troya. Eris arrojó la manzana para la más bella entre Hera, Atenea y Afrodita, y Zeus ordenó a Hermes que las condujese ante Alejandro en el Ida para que hiciese de juez. Ellas prometieron dones a Alejandro: Hera, si resultaba preferida a todas, le daría el reino sobre todos los hombres; Atenea, la victoria en la guerra; Afrodita, el matrimonio con Helena. Él decidió a favor de Afrodita y zarpó hacia Esparta.[143] En la guerra de Troya, Hera y Atenea apoyaron decididamente a los aqueos frente a los troyanos. En la Ilíada se relata cómo las dos diosas vieron a Ares luchando en el bando troyano y le pidieron permiso a Zeus para combatirle y alejarle del campo de batalla.[144]

Tras la muerte de Aquiles sus armas fueron entregadas a Odiseo. Áyax, que estaba celoso de Odiseo, planeó atacar al ejército pero Atenea lo enloqueció y comenzó a atacar en su lugar al rebaño.[145] Durante el episodio del caballo de Troya, Odiseo inscribió en él, para engañar a los troyanos, «los helenos en agradecimiento a Atenea por su regreso a la patria».[146] Cuando Laocoonte advirtió que el caballo de Troya era una treta, Atenea le envió dos serpientes para destruirlo.[147] Teutis de Arcadia hirió con su lanza a Atenea, quien se había disfrazado de mortal para evitar su retirada de Áulide. Como castigo, la diosa impuso una enfermedad consuntiva y hambruna sobre el pueblo de Teutis hasta que este aplacó su ira con una estatua de culto que la mostraba con el muslo vendado en color púrpura.[148]

El locrio Áyax, viendo a Casandra abrazada a la estatua de Atenea, la violó; por eso la imagen mira hacia el cielo.[149] Cuando los griegos se disponían a regresar tras haber devastado Troya, fueron retenidos por Calcante, quien les dijo que Atenea estaba irritada con ellos por la impiedad de Áyax; quisieron matarlo, pero por haberse refugiado en el altar lo dejaron.[150] Atenea, ofendida, planeó hundir la flota griega en venganza. Cuando el ejército griego se disponía a partir de Troya, la flota de Agamenón fue dispersada por una tormenta, pues Atenea le había pedido a Zeus que fustigara a los griegos.[151] Atenea también lanzó un rayo contra la nave de Áyax.[152] También castigó a Lócride con una plaga y obligando al envío de doncellas al santuario de Ilión durante mil años.[153]

Con Medusa y Palas

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En la tradición clásica, la única relación entre Medusa y Atenea es que Perseo entrega a la diosa la cabeza del monstruo como ofrenda al acabar su misión, y esta la habría engarzado en la égida, su escudo, confiriéndole el poder de petrificar a sus enemigos.[154] Tzetzes nos dice que Medusa era una mujer de Pisidia que rivalizaba con Atenea en belleza, así que Atenea envió a Perseo contra ella mostrándole una pintura de la gorgona alrededor de la ciudad de Samos.[155] Cuando nació Atenea fue criada por Tritón, cuya hija era Palas o Pálade. Las dos se ejercitaban en el arte de la guerra y en una ocasión riñeron. Palas estaba a punto de golpear a Atenea, pero Zeus, temeroso, interpuso su égida, y cuando Palas sorprendida miró hacia arriba, cayó herida por Atenea. Esta, muy afligida, fabricó una imagen semejante a Palas —el Paladio—, le cubrió el pecho con la égida que ella había temido, y colocándola al lado de Zeus la veneró.[156] El rey Ilo quedó ciego tras contemplar el Paladio al intentar salvarlo del incendio del templo de Atenea en Ilión. Posteriormente, el monarca recuperó la vista tras aplacar la ira de la diosa, que castigó la transgresión de no mirar directamente la estatua sagrada.[157]

Sacerdotisas de Atenea

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Atenea petrificó a su sacerdotisa Yodama, hija de Itono, en el santuario de Coronea cuando esta entró de noche al recinto sagrado y contempló la cabeza de Medusa bordada en la túnica de la diosa. A raíz de este suceso, se instauró un ritual diario donde una mujer enciende el altar de Yodama proclamando tres veces que la sacerdotisa aún vive.[158] En la obra literaria de Las metamorfosis, poema narrativo del poeta romano Ovidio, la Medusa de abolengo divino es reinventada bajo la figura novelesca de una hermosa doncella orgullosa de la belleza de su cabello. Esta Medusa, sacerdotisa de Atenea, fue violada por Poseidón en un templo de Atenea. La diosa, ofendida por la profanación, cambió los hermosos cabellos de su sacerdotisa por una maraña horrible de serpientes.[159] Heracles deshonró a Auge, sacerdotisa de Atenea, provocando que Áleo la vendiera como esclava y abandonara a su hijo recién nacido en el monte Partenio tras descubrir el parto en un recinto sagrado de Atenea, el cual había sido azotado por una pestilencia por la cólera de la diosa.[160]

Competiciones contra artesanas expertas

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Relieve de la Atenea pensativa. Descansado sobre una lanza, Atenea mira a una estela rectangular, quizá un mojón de un templo o una estela funeraria; otras opiniones aseguran que esta representación la muestra apesadumbrada leyendo una inscripción alusiva a la destrucción de Atenas durante las Guerras Médicas. C. 460 a. C. (Museo de la Acrópolis de Atenas n.º 695).

Aracne era una hábil tejedora de Lidia que desafió a Atenea a un concurso de tejido. Mientras la diosa representó su victoria sobre Poseidón, la joven tejió un tapiz perfecto que mostraba las infidelidades y faltas de los dioses. Furiosa por la ofensa, Atenea destruyó la obra; ante esto, Aracne se ahorcó por desesperación, pero la deidad se apiadó de ella y la transformó en araña para que pudiera seguir tejiendo eternamente. En última instancia, esta fábula funciona como una alegoría que sugiere que el arte de tejer nació de la imitación de las arañas y que se perfeccionó originalmente en Asia Menor.[161]

Atenea amó especialmente a Mírmex, una mujer ática, casta e inteligente. El lenguaje y estilo de narración entre Mírmex y Atenea se asemeja mucho al de una relación amorosa,[162] pero cuando la diosa inventó el arado, la muchacha se jactó de haberlo descubierto ella misma, por lo que fue metamorfoseada en hormiga.[163] Atenea castigó a Alcínoe con una locura pasional tras ignorar las súplicas de su hilandera Nicandra, a quien la mujer despidió sin pagarle el sueldo completo. La diosa atendió los rezos de la trabajadora y empujó a Alcínoe a abandonar a su familia, lo que finalmente la llevó al suicidio por remordimiento durante su huida por mar.[164]

Como inventora de la flauta

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Atenea inventó la flauta (aulós) para reproducir el lamento fúnebre de las Gorgonas tras la decapitación de Medusa por parte de Perseo, llamándolo ‘el toque de muchas cabezas’. La diosa creó estas melodías inspirada por los gritos de Euríale, entregando este arte a los mortales.[165] Otros dicen que Atenea inventó la flauta utilizando huesos de ciervo y la tocó en un banquete divino, pero Hera y Afrodita se burlaron de ella por cómo se le hinchaban las mejillas. Para comprobarlo, la diosa acudió a un manantial en el bosque de Ida y, al mirarse en el agua mientras tocaba, descubrió que tenían razón; enfurecida, arrojó la flauta y maldijo con un severo castigo a quien la recogiera, instrumento que más tarde encontraría el pastor Marsias.[166]

Favores de Atenea a mujeres mortales

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Atenea salvó a la princesa Coroneide de ser violada por Poseidón al escuchar sus súplicas de auxilio en la playa. La diosa, conmovida por la angustia de la joven virgen, intervino transformándola en una corneja, lo que le permitió escapar volando por el aire y convertirse a partir de entonces en su acompañante inmaculada.[167] Atenea transformó a Nictímene en lechuza por piedad tras ser ultrajada por su padre, Epopeo, convirtiéndola en un ave nocturna por la vergüenza vivida. El relato explica cómo la joven se escondió en el bosque y evitó la luz del día.[168]

Atenea enseñó el uso del telar a Metíoque y Menipe, las hijas de Orión, después de que este desapareciera. La diosa se encargó de la educación de las jóvenes en Beocia, otorgándoles la maestría en las artes manuales mientras Afrodita les concedía la belleza.[169] Atenea instruyó a las hijas de Pandáreo en labores femeninas, complementando los dones de belleza y sabiduría otorgados por otras deidades. Las jóvenes fueron criadas por diosas tras quedar huérfanas, recibiendo habilidades técnicas y de forma.[170] Atenea enseñó todo su arte, ingenio y sabiduría a Eurínome, haciéndola tan sabia como los propios dioses. Además, siguiendo los consejos de la diosa, Glauco buscó ganarse el favor de la joven ofreciendo bueyes como dote nupcial.[171] Cuando las Danaides mataron a sus maridos durante la noche de bodas, Atenea y Hermes las purificaron por mandato de Zeus.[89]

Menciones mitológicas ulteriores

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Atenea, Artemisa, Core y varias ninfas Oceánides se encontraban en un prado recogiendo flores cuando Hades raptó súbitamente a Perséfone.[172] Según Hesíodo, Atenea vistió, adornó y enseñó artes manuales a Pandora, el ‘bello mal’ creado por Hefesto y Zeus, convirtiéndola en una trampa irresistible. La diosa la atavió con finas vestiduras y flores, sellando el engaño con su habilidad.[173] Según Pausanias, Atenea y Poseidón compartieron el patronazgo de Trecén por orden de Zeus, una alianza reflejada en el culto conjunto y en las monedas locales, que combinaban el tridente y el rostro de la diosa. Esta variante mítica contrasta con la exclusiva victoria de Atenea en la ciudad de Atenas, destacando la convivencia pacífica entre ambas divinidades en la Argólida.[174] Según Pausanias, Atenea, junto con Afrodita y Artemisa, transporta al cielo a Jacinto y a su hermana Polibea como se muestra en el relieve del altar del Amicleo en Laconia. La diosa participa así directamente en esta apoteosis divina, donde se acoge en el reino celestial a los hermanos que murieron en la juventud.[175] Durante la boda de Peleo y Tetis Atenea les dio, como regalo de bodas, una flauta[176] o bien pulió la lanza de fresno que el centauro Quirón había cortado para regalárselo a Peleo.[177]

Nombre, etimología y origen

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Atenea tenía una relación especial con «Atenas», como demuestra la conexión etimológica de los nombres de la diosa y la ciudad,[178] un nombre plural porque aludía al lugar donde presidía su hermandad, las Athenai, en tiempos anteriores: «Micenas era la ciudad donde la diosa era llamada Micena (Mykene), y Micenas es el nombre en plural para la hermandad femenidad que la asistía allí. En Tebas era llamada Teba, y el nombre de esa ciudad también es en plural. Similarmente, en Atenas era llamada Aten(e)a».[179] Si su nombre aparece en minoico o no es una cuestión que tendrá que esperar a que se descifre el lineal A.

Günther Neumann ha sugerido que el nombre «Atenea» es posiblemente de origen lidio:[180] puede ser una palabra compuesta derivada en parte del tirsénico ati, ‘madre’, y del nombre de la diosa madre hurrita Ḫannaḫanna,[181] abreviado en varios lugares como Ana. En la Grecia micénica, el teónimo A-ta-na-po-ti-ni-ja aparece una sola vez inscrito en las tablillas V 52 en lineal B de Cnosos de la «Habitación de las Tablillas del Carro» de la Segunda Era Tardía Minoica (según la cronología establecida por Arthur Evans).[182] Aunque Athana potniya se traduce a menudo como ‘Señora Atenea’, significa literalmente ‘la potnia de At(h)ana’, que quizá signifique ‘la Señora de Atenas’.[183] Cualquier relación con la ciudad de Atenas en la inscripción de Cnosos es incierta.[184]

En su diálogo Crátilo, el filósofo griego Platón da la etimología del nombre de Atenea, a partir del punto de vista de los antiguos atenienses:

Éste, amigo mío, tiene más peso. Ahora bien, parece que los antiguos tenían sobre Atenea la misma idea que los actuales entendidos en Homero. Y es que la mayoría de estos, cuando comentan al poeta, dicen que Atenea es la responsable de la inteligencia (nous) misma y del pensamiento (dianoia). Conque el que puso los nombres pensaba, según parece, algo similar sobre ella; y, lo que es más importante, queriendo designar la «inteligencia de dios» (theoû nóēsis), dice –más o menos— que ella es la «inteligencia divina» (Theonóa), sirviéndose de la ‘a’ de otros dialectos, en vez de la ‘e’, y eliminando tanto la ‘i’ como la ‘s’. Y aun quizá ni siquiera por esta razón, sino que la llamó Theonóē en la idea de que ella, por encima de los demás, «conoce» (nooúsēs) las «cosas divinas» (tà theîa). Claro que tampoco es disparatado que quisiera también designar Ethonóē a la «inteligencia ética» (tōi éthei nóēsis), en la idea de que la diosa es esto. Y, ya sea él o algún otro, la llamaron después Athēnáa transformándolo en un nombre más bello, según creían ellos.[185]

Así pues, para Platón su nombre procedía del griego Ἀθεονόα Atheonóa, que los griegos racionalizaron como la mente (nous) de la deidad (theos).

Algunos autores creen que Atenea desciende de una primitiva diosa ave.[186] En el libro III de la Odisea, Atenea adopta la forma de un pigargo o águila marina. Estos autores arguyen que abandonó su máscara de ave antes de perder las alas. «Atenea, para el momento en que aparece en el arte,» señaló Harrison, «se había despojado completamente de su forma animal, reduciendo las formas de serpiente y pájaro que una vez tuvo a atributos, pero ocasionalmente sigue apareciendo con alas en vasijas pintadas de figuras negras[187]

Culto

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Atenea y Heracles en un kílix ático de figuras rojas de Vulci, 480-470 a. C.
Crátera con escena en la que Poseidón y Atenea rivalizan por la posesión de Atenas. Grupo de Nápoles 3227, c. 360-320 a. C. Museo Arqueológico Nacional de España.

Atenea recibió culto en toda la antigua Grecia y en toda su área de influencia, desde las colonias griegas de Asia Menor hasta las de la península ibérica y el norte de África. Su presencia está atestiguada hasta en las proximidades de la India. Por ello su culto tomó muchas formas e incluso tuvo una extensión considerable hasta el punto de que su figura fue sincretizada con otras divinidades en las regiones aledañas al Mediterráneo.[188]

Su relación con las aguas del Tritón sugiere que sus lugares de culto más antiguo en Grecia se ubican en las riberas de este río beocio, que desembocaba en el lago Copais, y donde había dos antiguas ciudades pelasgas, Atenas y Eleusis, que fueron según la tradición tragadas por el lago. Desde allí su culto fue llevado en un periodo muy antiguo por los minias al Ática, Libia y otros países.[189] En Atenas se convirtió en la gran divinidad nacional de la ciudad y el país, y más tarde fue considerada por los atenienses la ϑεὰ σώτειρα, ὑγίεια, παιωνία (“diosa dadora de salvación, salud y preservación”), estándole consagrada la serpiente, el símbolo de la renovación perpetua.[190] En Lindos (Rodas) su culto era igualmente muy antiguo, siendo adorada como la diosa que ayudó a Danio a construir el primer barco de cincuenta remos. Entre las cosas que le estaban consagradas puede mencionarse también el mochuelo (muchas veces traducido con el nombre genérico de ‘lechuza’),[191][192] el gallo y el olivo, que se decía que había creado en su concurso con Poseidón por la posesión del Ática.[193] En Corone (Mesenia), su estatua llevaba una corneja en la mano.[194]

Los sacrificios que se ofrecían a Atenea consistían en toros, de donde probablemente obtuvo el epíteto de Tauróbolo (ταυροϐόλος),[195] corderos y vacas.[196] Eustacio señala que solo se le sacrificaban hembras, con excepción de los corderos.[197] En Troya se decía que se le sacrificaban doncellas o niños locrios cada año como expiación por el crimen cometido por Ayante Locrio con Casandra, y la Suda, un texto bizantino del siglo X, afirma que estos sacrificios siguieron ofreciéndosele hasta el 346 a. C.[198]

En el Ática se celebraban varios festivales haciendo referencia al papel de Atenea como protectora de la agricultura: las Calinterias y Plinterias, las Esciroforias, las Arreforias o Herseforias y las Oscoforias, que eran comunes a Atenea y Dioniso. Incluso la fiesta principal, las Panateneas, fue originalmente una fiesta de la cosecha. La siembra se abría en con tres servicios sagrados del arado. De estos, dos eran en honor de Atenea como inventora del arado, mientras el tercero se celebraba en honor de Deméter. Al comienzo de la primavera se le daban gracias por anticipado (προχαριστήρια)[199] por la protección que iba a proporcionar a los campos. Es significativo que la presentación del peplo o manto, la principal ofrenda de la celebración, tuviese lugar en la temporada de siembra.

Era adorada en las Calceas (o fiesta de los herreros) como señora y protectora de las artes y la artesanía. El festival de la Apaturia hacía una referencia directa al carácter de la diosa como protectora del estado. El festival de Atenea Itonia en Coronea era una fiesta confederada de toda Beocia. Fue adorada con Erecteo en el templo bautizado en su honor (el Erecteión), el santuario más antiguo de la acrópolis de Atenas.

Epítetos

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Atenea Parthenos, monumento dedicado a la diosa (Parlamento de Viena)

Glaucopis

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El epíteto homérico más común para Atenea, glaucopis ("γλαυκῶπις"), suele traducirse como ‘de ojos glaucos’ o ‘de ojos de lechuza’ y es una combinación de γλαύκος glaukos (‘brillante’, ‘plateado’, y posteriormente ‘garzo’ o ‘gris’) y ὤψ ôps (‘ojo’, o a veces ‘cara’). Es interesante advertir que γλαῦξ glaux, ‘mochuelo’,[191] tiene la misma raíz, presumiblemente por sus característicos ojos.

Tritogenia

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En la Ilíada,[200] en los himnos homéricos y en la Teogonía de Hesíodo, Atenea recibe el curioso epíteto de Tritogenia (Τριτογένεια) cuyo significado exacto no está claro. Parece significar «nacida de Tritón»,[64] indicando quizás que este dios marino era su padre según algunos antiguos mitos, o menos probablemente que nació cerca del lago Tritón en Libia.[201] Tzetzes opina que Tritogenia significa “tres veces nacida”. O bien este epíteto es una antigua palabra cretense, eólica o beocia, τριτώ, que significa ‘cabeza’, por lo que el epíteto sería ‘nacida de la cabeza (de Zeus)’. La triple referencia también se interpreta simbólicamente: nació con el tercer día del mes, considerado sagrado en Atenas; o como la luna que aparece al tercer día; como el alma humana con sus tres partes (razón, deseo y acción); como el aire que cambia según las tres estaciones; o como la sabiduría que concede tres virtudes esenciales a los hombres: prudencia, rectitud y justicia.[202]

Afea e Higía

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Atenea fue equiparada a menudo con Afea (Αφαία), una diosa local de la isla de Egina, ubicada cerca de Atenas, tras quedar bajo el control de esta. El historiador griego Plutarco también alude a un ejemplo durante la construcción de Partenón en la que fue llamada Higía (Ὑγεία Hygeía, ‘saludable’):

Un caso maravilloso ocurrido mientras se construían dio indicio de que la diosa, lejos de repugnar la obra, tomaba parte en ella y concurría a su perfección. El más laborioso y activo de los artistas tropezó y cayó de lo alto, quedando tan maltratado que le desahuciaron los médicos. Apesadumbróse Pericles, y la Diosa, apareciéndosele entre sueños, le indicó una medicina con la cual muy pronta y fácilmente le puso bueno. Por este suceso colocó en la ciudadela la estatua de bronce de Atenea Higía junto al ara, que se dice estaba allí antes. Fidias hizo además la estatua de oro de la diosa, y en la base se lee la inscripción que le designa autor de ella.[203]

Otros epítetos

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Palas Atenea, óleo atribuido al taller de Rembrandt, Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian.
  • Acrea (ἀκραἳα).
  • Acria (ἀκρία), con el que era adorada en Argos.
  • Aethyta, con el que era adorada en Megara.[204] La palabra αίθυια (aithyia) significa ‘buceador’ y figurativamente ‘barco’, por lo que el título debe aludir a Atenea como profesora del arte de la construcción de barcos y la navegación.[205]
  • Ageleia (ἀγελεία, ‘que impera en las batallas’)
  • Agiopoinos (ἀξιόποινος, ‘vengadora’).[206]
  • Agiraia (ἀγυραἳα).[207]
  • Alalcomeneis (ἀλαλκομενηΐς, ‘poder defensivo’, o bien de Alalcomeneo).
  • Alcidemo (ἀλκίδημος, ‘defensora del pueblo’).
  • Alcímaca (ἀλκιμάχη).
  • Areia, por su papel en el juicio realizado en el Areópago a Orestes por la muerte de su madre, Clitemnestra.
  • Atritona (Άτρυτώνη Atrytone, ‘incansable’).
  • Boarmia (βοαρμία, ‘protectora de los bueyes’).
  • Boudeia (βούδεια, ‘diosa de los bueyes’).
  • Boulaia (βουλαἳα, ‘consejera’).
  • Calcieco (Χαλκίοικος, ‘de la casa de bronce’), por un templo que presidía la ciudadela de Esparta.
  • Calinitis (χαλινἳτις, ‘de la brida’).
  • Cidonia (Κυδονία), en un templo de Frixa (Élide), que fue construido por Clímeno de Cidonia.[208]
  • Cledoucos (κληδοὓχος).
  • Ergane (ἐργάνη) como protectora de los artesanos. Bajo este nombre se la menciona en varias inscripciones halladas en la Acrópolis.
  • Erisiptolis (ἐρυσίπτολις, ‘protectora de la ciudad’).
  • Lafria (λαφρία).
  • Hipia (ἱππία, ‘ecuestre’) como la inventora del carro, título bajo el que fue adorada en Atenas, Tegea y Olimpia.[209] Con este nombre recibía un parentesco diferente: hija de Poseidón y Polife, y hermana de Océano.[210]
  • Laósoos (λαόσσοος, ‘beneficiosa’).
  • Meganitis (μηχανἳτις, ‘de gran recurso’).
  • Oftalmutis (ὀφθαλμὓτις).
  • Oguderces (ὀξυδερκής).
  • Optiletis (ὀπτιλέτις, ‘de vista aguda’).
  • Palas (Παλλάς Pallás), de significado controvertido, que pudiera ser ‘doncella’ o ‘la que blande el escudo’.[211] El epíteto es el nombre del gigante que según algunas tradiciones era su padre y al que mató cuando intentó violarla, o bien de una hermana, hermana de leche, compañera u oponente en la batalla a la que mató accidentalmente, fabricando el paladio y anteponiendo su nombre al suyo propio como homenaje.[63] Sobre este asunto, Burkert dice que «es la Palas de Atenas, Pallas Athenaie, igual que la Hera de Argos es Here Argeie».[212]
  • Panaquea, bajo el que fue adorada como diosa de la liga aquea.
  • Pártenos (Παρθένος Parthénos, ‘virgen’), como fue adorada en el Partenón, especialmente durante las Panateneas. (Véase más arriba.)
  • Pilaitis (πυλαἳτις).
  • Polias (πολιάς, ‘de la ciudad’), como protectora de Atenas y la Acrópolis, pero también de otras ciudades, como Argos, Esparta, Gortina, Lindos y Larisa.
  • Polioucos (πολιοὓχος, ‘que protege la ciudad’)
  • Poluboulos (πολύϐουλος, ‘del buen consejo’).
  • Polumetis (πολύμητις, ‘de numerosos inventos’).
  • Promacorma (προμαχόρμα, ‘defensora de la bahía’).
  • Promacos (Πρόμαχος Promachos, ‘que lucha delante’) cuando dirigía la batalla.
  • Tritonia (Τριτωνία)[213]

Representaciones y atributos clásicos

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Atenea naciendo armada de la cabeza de Zeus, con Ilitía (?) a la derecha. Detalle de la cara A de un ánfora ática de figuras negras, 550-525 a. C.

Atenea fue representada en obras de arte con frecuencia, pero fue Fidias quien estableció su tipo ideal en tres estatuas, las más famosas, erigidas en la Acrópolis de Atenas:

  • Atenea Pártenos: Una colosal estatua criselefantina (labrada en marfil y oro), de 12 m de altura aproximadamente (comprendido el pedestal de 1,50 m) ubicada en el Partenón. La diosa era representada llevando una larga túnica que le caía hasta los pies, y sobre su pecho tenía la égida con la cabeza de la Gorgona. Tenía un casco en la cabeza y llevaba en una mano una Nike de seis pies de alto, y en la otra una lanza, con la que apoyaba contra un escudo adornado con escenas de las batallas de las amazonas con los gigantes. A sus pies tenía una serpiente.[214]
  • Atenea Promacos: Una estatua de bronce fundida de los expolios de los atenienses en la batalla de Maratón, ubicada entre los Propileos y el Erecteión. Las proporciones de esta estatua era tan enormes que la brillante punta de la lanza y el penacho del casco eran visibles para los marineros que se aproximaban al Pireo desde el cabo Sunio.
  • Atenea Lemnia: Así llamada porque había sido dedicada por los clerucos atenienses de Lemnos. El atractivo de esta estatua le ganó el apodo de «la hermosa». Como la anterior, era de bronce, y al representar a Atenea como diosa de la paz, no llevaba casco.

Se conservan un gran número de representaciones de Atenea en estatuas, bustos colosales, relieves, monedas y vasijas pintadas. Entre los atributos que caracterizan a la diosa en estas obras de arte están:

Copia romana de la cabeza de Atenea Lemnia Estatua de bronce realizada por Fidias en el siglo V a. C. situada en la Acrópolis de Atenas. (Museo Cívico Arqueológico de Bolonia).
  • El yelmo de tipología corintia, que suele llevar en la cabeza, bien elevado sobre la frente para revelar su cara con gesto de saludo pacífico, pero que en unos pocos casos lleva en la mano. Suele estar adornado de la forma más bella con grifos, cabezas de corderos, caballos y esfinges.[215]

Su atuendo suele ser la túnica espartana sin mangas, sobre la que viste una túnica, el peplo o, aunque raramente, la clámide. La expresión general de su figura es meditabunda y seria, su cara es más ovalada que redonda, su pelo es rico y generalmente peinado hacia atrás sobre las sienes, flotando libremente por detrás. La figura completa es majestuosa, y más fuerte que esbelta: las caderas son pequeñas y los hombros anchos, de forma que en conjunto recuerda de algún modo una figura masculina.[218][219]

En anteriores retratos arcaicos de Atenea sobre vasijas pintadas, la diosa conserva parte de su carácter minoico-micénico, como las grandes alas de pájaro, pero esto no es cierto en esculturas arcaicas como las de Atenea Afea, donde subsumió a una diosa anterior invisiblemente numinosa, Afaya, con relaciones cretenses en sus mitos.

La Atenea pensativa es un relieve fechado sobre el 460 a. C. que representa a una Atenea cansada descansando sobre una vara.

Interpretatio graeca y sincretismos

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Atenea fue una de las diosas más sincretizadas del Mediterráneo debido a su triple rol: estrategia militar, sabiduría intelectual y artesanía textil. La asimilación más famosa y documentada se realizó en el mundo itálico. Aunque Minerva tenía orígenes etruscos indígenas (Menrva), la influencia helénica absorbió por completo su identidad transformándola en el equivalente exacto de Atenea.[220] En la ciudad egipcia de Sais (en el delta del Nilo), los griegos descubrieron el culto a Neit, una diosa creadora muy antigua cuyos símbolos eran las flechas de guerra y el huso de tejer. El sincretismo fue automático.[221][222] En el mundo semítico de Siria y Nabatea, especialmente en la ciudad oasis de Palmira, se fusionó a Atenea con la diosa Alat (la gran diosa madre y guerrera del desierto).[223] Durante la ocupación romana de Britania, los conquistadores aplicaron la interpretatio romana con las deidades locales, siendo el caso más espectacular el de Sulis Minerva en la actual ciudad de Bath.[224]

Estudios sobre la naturaleza de Atenea

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Atenea como inteligencia práctica y orden cívico

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Para Jean-Pierre Vernant, Atenea es, ante todo, la personificación de la mêtis (μῆτις), es decir, la inteligencia práctica, estratégica y eficaz. No representa la sabiduría abstracta, sino la capacidad de actuar correctamente en situaciones complejas. La inteligencia técnica y artesanal: es patrona del tejido, la navegación, la carpintería y todas las técnicas humanas. Frente a Ares, que encarna la violencia brutal, Atenea representa la guerra racional y organizada. Es la protectora de la polis, especialmente de Atenas. Transforma la fuerza bruta en civilización. Vernant insiste mucho en que Atenea es una diosa de las fronteras y las mediaciones: es virgen pero maternal respecto a la ciudad; guerrera pero no sanguinaria; femenina pero asociada a funciones tradicionalmente masculinas. Su nacimiento de la cabeza de Zeus simboliza precisamente la incorporación de la inteligencia astuta al poder soberano masculino.[225]

Atenea como una antigua diosa protectora y polifuncional

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Walter Burkert adopta una perspectiva más histórica y comparativa. Para él, Atenea es una divinidad extremadamente antigua, probablemente heredera de tradiciones pregriegas y micénicas. Destaca varios aspectos. La presencia de a-ta-na po-ti-ni-ja ("Señora Atena") en las tablillas micénicas demuestra su gran antigüedad. Originalmente habría sido una gran diosa protectora de palacios y ciudades. Conserva rasgos de una antigua divinidad guerrera y protectora de la realeza. Su virginidad no es un rasgo psicológico, sino una expresión de su autonomía y poder. Burkert subraya que Atenea reúne funciones que posteriormente tendieron a separarse: guerra, artesanía, protección política, sabiduría y tutela religiosa.[226]

Atenea como arquetipo de la conciencia lúcida

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Karl Kerényi ofrece una interpretación más fenomenológica y simbólica. Para él, Atenea representa la claridad intelectual, la conciencia despierta, la lucidez ordenadora y la fuerza espiritual que domina los impulsos irracionales. Su nacimiento de la cabeza de Zeus es visto como una imagen mítica de la aparición de la conciencia pura, plenamente formada y armada. Kerényi concede especial importancia a la virginidad de Atenea, entendida no como abstinencia sexual, sino como independencia absoluta, una autonomía espiritual que la sitúa fuera de las relaciones de dependencia características de otras diosas.[227]

Atenea en la actualidad

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La diosa Atenea sosteniendo a Victoria, al frente del Parlamento de Viena

La figura de Atenea aparece en la mayoría de los edificios de gobierno y parlamentos de América y Europa, como así también en muchos escudos y monedas, representando la protección, generalmente representada con su lanza, el escudo, y una boina frigia.

Es el tema de la moneda conmemorativa 1915-S Panamá-Pacífico de 50 dólares. Con 2,5 onzas troy (78 g) de oro, es la mayor moneda (en peso) jamás acuñada por los Estados Unidos. Fue la primera moneda de 50 dólares acuñada y no se produjo ninguna mayor hasta las monedas de platino de 100 dólares de 1997. Por supuesto, en términos de valor nominal ajustado, la de 1915 es la mayor denominación jamás emitida por Estados Unidos.

Un busto de la diosa, representado de perfil, es el elemento central de la versión actual del escudo de Atenas. Este emblema posee el diseño característico de un sello.[228]

Durante aproximadamente un siglo se ha erigido una réplica a tamaño real del Partenón en Nashville (Tennessee, Estados Unidos), ciudad conocida como la Atenas del Sur. En 1990, se añadió una gran réplica de la estatua de la diosa de Fidias, de unos 12,5 m de alto y dorada. El sello de California incluye una imagen de Atenea sentada junto a un oso pardo.

Una estatua del pensador escéptico Ernest Renan provocó una gran controversia cuando fue instalada en Tréguier (Bretaña). La biografía de Jesús escrita por Renan en 1862 había negado su divinidad, y había escrito la Oración en la Acrópolis dirigida a la diosa Atenea. La estatua fue ubicada junto a la catedral, con la cabeza de Renan mirando en otra dirección mientras Atenea, a su lado, levanta el brazo como si desafiase al edificio. La instalación fue acompañada de una masiva protesta de los católicos locales y un servicio religioso contra el crecimiento del escepticismo y el secularismo.[229]

En el manga japonés de Saint Seiya (1985), la diosa gira en torno a las encarnaciones que se desarrollan en su narrativa y por el cual es defendida por sus guerreros, siendo Saori Kido su actual depositaria.

Véase también

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Bibliografía

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  • PALAIMA, Thomas G.; TRZASKOMA, Stephen M.; SMITH, R. Scott; BRUNET, Stephen (2004). «Appendix One: Linear B Sources». Anthology of classical myth: primary sources in translation. Indianápolis: Hackett Publishing. ISBN 978-0-87220-722-6. 
    • Apéndice 1: las fuentes en lineal B; en Antología del mito: fuentes primarias de la traducción.
    • Hackett Publishing Company: editorial académica fundada en 1972 y dedicada a la humanística, sobre todo a los clásicos y a la filosofía.
  • RUCK, C. A. P.; STAPLES, D. (1994). The World of Classical Myth: Gods and Goddesses, Heroines and Heroes (El mundo del mito clásico: dioses, diosas, héroes y heroínas). Durham: Carolina Academic Press. ISBN 978-0-89089-575-7. 
    • Daniel Staples (Blaise Daniel Staples, 1948 - 2005): mitólogo clásico.
    • Carolina Academic Press (CAP): editorial académica fundada en 1974.
  • Seyffert, O. (1894). «Athene». Dictionary of Classical Antiquities. Londres: W. Glaisher. pp. 8082. OCLC 2162274. .
    • Oskar Seyffert (1862 - 1940): estudioso alemán, folclorista y catedrático de estética.
  • TELENIUS, S. S. (2005). Athena-Artemis. Omakirja. ISBN 978-952-91-9467-4. 
    • Seppo Telenius (Seppo Sakari Telenius, n. 1954): historiador y escritor finlandés.
    • Athena-Artemis: libro que reúne la novela de 1992 Auringolla ratsastajat (Jinetes del sol) y otros textos.

Notas y referencias

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  1. COTTERHELL, Arthur (2008). Mitos. Diccionario de mitología universal. España: Ariel. pp. 170-171. ISBN 978-84-344-3489-9. Consultado el 7 de marzo de 2012.
  2. MARCH, Jenny (2008). Diccionario de mitología clásica. España: Crítica. pp. 72-73. ISBN 978-84-7423-693-4. Consultado el 7 de marzo de 2012.
  3. ESCOSURA, Patricio de la (2005). Manual de mitología. Maxtor. pp. 93-94. ISBN 9788497611725. Consultado el 7 de marzo de 2012.
    • Manual de mitología: compendio de la historia de los dioses, héroes y más notables acontecimientos (1ª ed.: 1845).
  4. Atenea, del griego ático Ἀθηνᾶ, Athēnâ o Ἀθηναία, Athēnaía; en dórico Ἀθάνα, Athā́nā; en jónico Ἀθήνη, Athḗnē; en la poesía épica Ἀθηναίη, Athēnaíē; en griego moderno Αθηνά; en latín Athena
  5. 1 2 Himnos homéricos, Himno XI, A Atenea
  6. 1 2 Tercer Mitógrafo Vaticano, 10
  7. Detienne, Marcel y Vernant, Jean-Pierre (1988): Las artimañas de la inteligencia: La mêtis en la Grecia antigua. Madrid: Editorial Taurus; Burkert, Walter (2011): Religión griega: Arcaica y clásica. Madrid: Editorial Akal. (Ver específicamente la sección II.2.2: Atenea). Loraux, Nicole (2007): Nacido de la tierra: Mito y política en Atenas. Buenos Aires: El Cuenco de Plata. Vernant, Jean-Pierre (2001): Mito y sociedad en la Grecia antigua. Madrid: Siglo XXI Editores.
  8. Manuel F. Galiano, en La transcripción castellana de los nombres propios griegos, entre otros, sólo recomienda la forma Atenea. De la misma manera ningún estudioso de los textos mitográficos en español usan la grafía Atena, siempre Atenea.
  9. Algunos traductores optan por la grafía «Atena», en ciertas obras y siempre que se trate del dialecto ático y fuera de la poesía épica. Así al menos en Calímaco: Himnos, epigramas y fragmentos; volumen 33 de la Biblioteca Clásica Gredos, 1980; ISBN 84-249-3549-7. La grafía Atena también en Fábulas de Esopo, Vida de Esopo, Fábulas de Babrio; volumen 6 de la Biblioteca Clásica Gredos, 1978. ISBN 84-249-3499-7.
  10. En la iconografía griega, desde el período arcaico hasta la época clásica, Atenea es representada de manera constante como una figura armada según el modelo militar, como diosa guerrera y protectora de la polis. Esta imagen se consolida en grandes obras del siglo V a. C., como la Atenea Promacos de Fidias, erigida en la Acrópolis, y la Atenea Pártenos del Partenón, descritas por Pausanias y Plinio el Viejo. El mismo esquema iconográfico se repite de forma sistemática en la cerámica ática, especialmente en las ánforas panatenaicas y en vasos de figuras negras y rojas, donde Atenea aparece equipada como guerrera en escenas mitológicas y cívicas.
  11. La égida, atributo característico de Zeus, en el caso de Atenea subraya su favor especial y privilegio divino, así como su rol de protectora de la ciudad y de los héroes. Como referencias iconográficas la podemos encontrar en la Atenea Pártenos de Fidias, en la Atenea Promacos de la Acrópolis o en la cerámica ática (siglos VI‑IV a.C.).
  12. Atenea suele ser representada acompañada de un mochuelo (Athene noctua), símbolo de sabiduría, vigilancia y clarividencia, que refuerza su carácter de diosa prudente y protectora de la ciudad. La asociación aparece en cerámica ática arcaica y clásica y en la escultura, incluyendo representaciones de Atenea Pártenos y monedas atenienses. J. Boardman: Greek Art, 1996, pp. 45‑46; J. Neils: Goddess and Polis, 1992, pp. 15‑17
  13. Primer Mitógrafo Vaticano, 122: «La misma diosa se llama Palas, ya sea por la isla de Palene donde fue criada, o de ἀπὸ τοῦ παλλεῖν (apò tou palleín), esto es, “ataque de una lanza”, o porque mató a Palas el gigante».
  14. Himno homérico XXVIII, a Atenea, 2
  15. Grupo Tempe, Los dioses del Olimpo, pp. 103,147,151,152. Madrid: Alianza, 1998, ISBN 84-206-3648-7.
  16. Himno homérico a Hefesto, passim.
  17. Himno homérico a Afrodita, 9-15
  18. Más allá de Atenas Atenea fue patrona de Esparta (Pausanias: Descrición de Grecia, III 17, 1-3.), Tebas (Pausanias, IX, 12, 2), Corinto (Pausanias, II, 4, 1), Argos (Pausanias, II, 24, 2) y Lindos (Píndaro: odas olímpicas, VII).
  19. Esquilo, Euménides 753
  20. Himno homérico V (a Afrodita) 21-30: «Pues [a Atenea] no le agradan las acciones de la muy áurea Afrodita». No obstante, en algunos mitos tardíos si se le asocian hijos de manera excepcional.
  21. Pausanias: Descripción de Grecia I 24, 5‑7. En el Partenón de la Acrópolis de Atenas se encontraba la famosa estatua de Atenea Pártenos. La diosa estaba representada completamente armada, con casco, escudo, lanza y la égida, y su presencia reflejaba tanto la protección de la ciudad como la pureza y autoridad cívica que le confería el epíteto Parthénos. La estatua era de criselefantina y su tamaño y riqueza enfatizaban la importancia de Atenea como virgen eterna, guerrera y tutelar de Atenas.
  22. Himno homérico 28 (a Atenea)
  23. En Ilíada V, 880, Ares le reprocha a Zeus su favoritismo con Atenea: «la tienes consentida porque tú solo alumbraste a esa hija». Filóstrato (Descripciones de cuadros II, 27) nos cuenta el orgullo que siente Zeus por su hija: «Zeus respira con placer, observa a su hija y está orgulloso de haberla traído al mundo». Este favoritismo pudiera explicar que en Ilíada I, 400, cuando Hera, Poseidón y Atenea se amotinaron contra Zeus y quisieron atarlo, Zeus nunca castigó a Atenea.
  24. Tito Livio: Ab urbe condita VII, 3, 5-7. Nótese que el autor usa el nombre Minerva.
  25. Servio, Comentario a Eneida IV.402 (en realidad Servio se refiere a Minerva)
  26. Tzetzes: Sobre Licofrón 519
  27. J. Neils: Goddess and Polis: The Panathenaic Festival in Ancient Athens, 1992, pp. 1‑20; J. Boardman: Greek Art, 1996, pp. 35‑50; W. Burkert: Greek Religion, 1985, pp. 211‑214. En esas fuentes se dice que la iconografía de Atenea no solo la identificaba visualmente como diosa de la guerra, sino que también simbolizaba sabiduría, prudencia y justicia, valores centrales en la sociedad griega clásica. La influencia de Atenea se extiende a la arquitectura, la literatura, la filosofía y las artes, reflejándose en conceptos sobre la organización de la polis, la educación, la ética cívica y la producción artística.
  28. La famosa caracterización de Harrison de este elemento mítico como «un desesperado expediente teológico para librar a la Core nacida de la tierra de sus condiciones matriarcales» nunca ha sido refutada (Harrison 1922 pág. 203).
  29. 1 2 Ilíada v.880.
  30. 1 2 3 HESÍODO: Teogonía 886 y ss., 924.
  31. Compárese con la profecía sobre Tetis.
  32. 1 2 PÍNDARO: Olímpicas vii.35 y ss.
  33. 1 2 3 Biblioteca mitológica I 3, 6
  34. 1 2 3 4 Escolio a Píndaro, Olímpicas VII, 66
  35. 1 2 3 4 TZETZES, Juan: escolio de la Alejandra de LICOFRÓN (355).
  36. 1 2 FILÓSTRATO EL VIEJO: Imágenes II, 27: el nacimiento de Atenea (Αθενασ γοναι).
  37. Escolio de las Argonáuticas de APOLONIO (iv.1310).
  38. Galeno: De placitis Hippocratis et Platonis III, 8.
  39. Eurípides: Ion 455-457)
  40. Hipólito: Refutación de todas las herejías V 6, 3; Eusebio: Preparación para el Evangelio III 1,3.
  41. Hesíodo: Teogonía, 927–929
  42. Ilíada I,399.
  43. 1 2 Cicerón: Sobre la naturaleza de los dioses 3.59
  44. 1 2 3 4 5 Clemente de Alejandría: Protréptico § 2.20
  45. 1 2 DIODORO SÍCULO: Biblioteca histórica VI 1, 9
  46. 1 2 Suda, voz «Atenea Hipia»
  47. 1 2 HERÓDOTO: Historias IV 180, 5
  48. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 14.6
  49. Tzetzes: Quilíadas § 1.167 (T4)
  50. 1 2 3 4 Tzetzes: Quilíadas § 1.167
  51. 1 2 Descripción de Grecia ix.34.1
  52. 1 2 Escolio a Homero: Ilíada VIII 39
  53. 1 2 Sanjuniatón, teología de los fenicios, citado por Eusebio de Cesarea: Preparatio Evangelica
  54. 1 2 Himno homérico a Afrodita (V, 7-15), donde no les agradan los temas del amor; Pausanias en Descripción de Grecia (I, 24.5), donde explican que el Partenón como el lugar de la virgen; Apolodoro en Biblioteca mitológica (III, 14, 6) dice que es casta y virgen; Calímaco (Himno V, El baño de Palas) dice que Atenea castigó a Tiresias por ver a una virgen desnuda.
  55. 1 2 Isidoro de Sevilla: Orig. III, 14
  56. Estrabón, Geografía X, 3, 19
  57. Cicerón: De Natura Deorum 22, 55
  58. Edición del Ibis de Peter Burman's (1727)
  59. 1 2 Spanheim, 1697, p. 644.
  60. En la página 644 de In Callimachi hymnos observationes (acerca de los himnos de Calímaco, 1697), el erudito Ezechiel Spanheim documenta la variante mitológica de Lychnus (Licno), hijo de Hefesto y Atenea, como una personificación de la "lámpara" o fuego de la artesanía. Esta referencia erudita rescata una tradición marginal centrada en la luz, diferenciándose del relato principal sobre Erictonio.
  61. CICERÓN: Sobre la naturaleza de los dioses iii.23.
  62. Apolonio de Rodas: Argonáuticas IV, 1310
  63. 1 2 Biblioteca mitológica iii.12.3.
  64. 1 2 PAUSANIAS: Descripción de Grecia ix.33.8.
  65. Iodama: Ἰοδάμα.
  66. Himnos órficos xxxi.10.
  67. Himno homérico V (A Afrodita), 7-15
  68. Himno homérico a Afrodita (V, 7-15), donde no les agradan los temas del amor; Pausanias en Descripción de Grecia (I, 24.5), donde explican que el Partenón como el lugar de la virgen; Apolodoro en Biblioteca mitológica (III, 14, 6) dice que es casta y virgen; Calímaco (Himno V, El baño de Palas) dice que Atenea castigó a Tiresias por ver a una virgen desnuda.
  69. MARINO DE NEÁPOLIS: Vida de Proclo 30.
    • Marino de Neápolis (Μαρῖνος ὁ Νεαπολίτης, n. 440): matemático, rétor y filósofo neoplatónico, discípulo de Proclo.
  70. CALÍMACO: Himnos 546, 589.
  71. Graves (1960), «The Nature and Deeds of Athena» 25.g. El mito de Acteón es igual en este aspecto.
  72. Biblioteca mitológica iii.6.7.
  73. OVIDIO: Heroidas v.36.
  74. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 14, 1
  75. Varrón, citado por San Agustín en La ciudad de Dios XVIII,9.
  76. Platón: Critias 109b–110b
  77. 1 2 Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 14.6
  78. Higino: Fábulas, 66
  79. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 14, 7
  80. Pausanias: Descripción de Grecia I 28, 2. Describe la colosal estatua de bronce de Atenea Prómachos (Πρόμαχος), que significa «en primera línea de batalla»
  81. Hesíodo: Teogonía, 925 s.
  82. Odisea xvi.172.
  83. Ilíada: I, 188-222; XXII, 214-305
  84. Quinto de Esmirna: Posthoméricas, I, 154 ss.
  85. Quinto de Esmirna: Posthoméricas, III, 610 ss.
  86. Apolodoro: Biblioteca mitológica III 10, 3
  87. Píndaro: odas olímpicas XIII, 63-92
  88. Apolodoro: Biblioteca mitológica III 4, 1-2; Ovidio: Las metamorfosis III, 95-130
  89. 1 2 Apolodoro: Biblioteca mitológica II 1, 4
  90. Higino: Fábulas, 39; Ovidio: Las metamorfosis VIII, 236 y ss.
  91. Ilíada: V, 114-133 y 793-867
  92. Biblioteca mitológica II 4, 11
  93. Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 6
  94. Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 11
  95. Ilíada VIII 366-369
  96. Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 1
  97. Apolodoro: Biblioteca mitológica I 6, 1
  98. Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 3
  99. Hesíodo: El escudo de Heracles, passim
  100. Apolodoro: Biblioteca mitológica I 9, 16
  101. Ilíada, II, 166-182
  102. Ilíada, X, 272-295; 460-514
  103. Ilíada, XXIII, 768-777
  104. Odisea, I, 44-95
  105. Odisea, V, 424-437; 491-493
  106. Odisea, XIII, 287-438
  107. Odisea, XXII, 205-240; 297-309
  108. Odisea, XXIV, 528-548
  109. Esquilo: Euménides, 470-777
  110. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 2
  111. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 4
  112. Odisea II, 262-295
  113. Odisea II, 382-434
  114. Odisea III, 12-78
  115. Odisea III, 371-385
  116. Odisea IV, 1-5
  117. Ovidio: Las metamorfosis XII, 359 y ss.
  118. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 6, 8
  119. Biblioteca i.6.1 y ss. (cf. Spanheim (1697) pág. 643). HORACIO: Odas i.12.19.
  120. Estos gigantes aparecen representados en el altar de Pérgamo, donde aparecen algunos gigantes con piernas humanas y otros con piernas de serpientes.
  121. Parker, Robert B. (2011), On Greek Religion, p. 201; Cornell University Press, ISBN 978-0801462016.
  122. Estos gigantes se encuentran esculpidos en el friso norte del Tesoro de los sifnios de Delfos (c. 525 a. C.). Con más de treinta figuras, estas son nombradas mediante inscripción (aunque muchos nombres tuvieron que ser reconstruidos).
  123. 1 2 3 Horacio: Odas III 4, 53
  124. Higino: Fábulas, 150
  125. Antonino Liberal: Metamorfosis, 28
  126. Hesíodo: El escudo de Heracles, 445-465
  127. Homero: Ilíada V 840-860
  128. Ilíada XX, 69
  129. Ilíada XXI, 403 s.
  130. Robert Graves: Los mitos griegos I, 25. Naturaleza y hechos de Atenea, párrafo ‘a.’.
  131. EUSTACIO: Comentarios sobre la Ilíada y la Odisea 1076. TZETZES: escolio de la Alejandra de Licofrón 520. HESIQUIO DE ALEJANDRÍA: Diccionario (Γλώσσαι) s. v. «Ἱππία». SERVIO: Comentarios de la Eneida iv.402. PÍNDARO: Olímpicas xiii.79.
  132. LIVIO, Tito: Desde la fundación de la ciudad vii.3.
  133. BÖCKH, A. (1811). Pindari Epinicia Graece (Epinicios griegos de Píndaro). Leipzig: Weigel. p. 344. OCLC 179970906.
    • August Boeckh o Böckh (1785 - 1867): filólogo clásico y anticuario alemán.
    • August Weigel (1773 - 1846): anticuario, librero y editor alemán.
  134. Descripción de Grecia i.24.3.
  135. Odisea xxiii.160, xviii.190. Himno homérico a Afrodita 4, 7 y ss. PLUTARCO: Vidas paralelas; Cimón 10. OVIDIO: Fastos iii.833. Himnos órficos xxxi.8. HORACIO: Odas i.12.19. Spanheim (1697) pág. 643.
  136. Odisea xiii.394.
  137. ESQUILO: Las euménides 753 (Cf. Descripción de Grecia i.28.5.
  138. Ilíada v.736 y ss.
  139. Ilíada i.199 y ss.
  140. Ilíada v.840 y ss., xxi.406.
  141. Ilíada x.244 y ss.
  142. Ilíada: VI, 305. Homero autor le otorga a Atenea el título de Erusíptolis (Eρυσίπτολις), que significa literalmente «defensora de la ciudad»; Pausanias: Descripción de Grecia I 28, 2. Describe la colosal estatua de bronce de Atenea Prómachos (Πρόμαχος), que significa «en primera línea de batalla».
  143. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 3, 1—2
  144. Ilíada V,714-763.
  145. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 5, 6
  146. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 5, 15
  147. Quinto de Esmirna: Posthoméricas, XII, 423 y 480 ss.
  148. Pausanias: Descripción de Grecia VIII 28, 5-6
  149. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 5, 22
  150. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 5, 23
  151. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 6, 5
  152. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 6, 6
  153. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome VI, 20-22
  154. Apolodoro: Biblioteca mitológica II, 4, 3, El escudo de Heracles, 220-230, Eurípides: Ion, 989-995,
  155. Tzetzes: Sobre Licofrón, 838
  156. Apolodoro: Biblioteca mitológica III 12, 3
  157. Plutarco: Vidas paralelas, 17
  158. Pausanias: Descripción de Grecia IX 34, 1
  159. Ovidio: Las metamorfosis 793-802
  160. Biblioteca mitológica II 7, 4; III 9, 1.
  161. Metamorfosis vi.5-54, 129-45. Geórgicas iv.246.
  162. Patricia Monaghan (2009). Encyclopedia of Goddesses and Heroines: Volume 1. ABC-Clio. ISBN 978-0-313-34989-8.
  163. Servio: Comentario sobre la Eneida de Virgilio IV, 40
  164. Partenio: Sufrimientos de amor, 27
  165. Píndaro: odas píticas XII, 7 y ss.
  166. Higino: Fábulas, 165
  167. Ovidio: Las metamorfosis II, 569 y ss.
  168. Higino: Fábulas 204; Ovidio: Las metamorfosis II, 589 ss.
  169. Antonino Liberal: Metamorfosis, 25
  170. Pausanias: Descripción de Grecia X 30, 1
  171. Catálogo de mujeres, fr. 7 (= papiro de Berlín 7497 y papiro de Oxirrinco 421)
  172. Himno homérico II, a Deméter 415 ss.; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 2, 3; Pausanias: Descripción de Grecia VIII 31, 2
  173. Teogonía, 561 ss.; Trabajos y días, 60 ss
  174. Pausanias: Descripción de Grecia II 30, 6
  175. Pausanias: Descripción de Grecia III 19, 4
  176. Ptolomeo Hefestión, 6 (citado en el sumario de Focio: Myriobiblon 190
  177. Cipria, fr. 5 (= escolio a Homero, Ilíada XVII, 140)
  178. «Que la diosa fuera bautizada por la ciudad o la ciudad por la diosa es una antigua disputa.» Burkert (1985), pág. 139.
  179. Ruck y Staples, 1994, p. 24.
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    • Kadmos: Kadmos. Zeitschrift für vor- und frühgriechische Epigraphik (Cadmos: Revista de epigrafía prehelénica y helénica temprana): publicación de la editorial Walter de Gruyter. Sobre el personaje del que toma el nombre la revista, véase "Cadmo".
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  187. Harrison, 1922, p. 306, 307 fig. 04: detalle de una copa de la colección Faina.
  188. Walter Burkert: Greek Religion, Harvard University Press, 1985, pp. 211‑214; no habla de la expansión del culto de Atenea y su integración en colonias. John Boardman: The Greeks Overseas, Thames & Hudson, 1999, pp. 125‑130; habla de la iconografía y presencia de Atenea en colonias de occidente y Asia Menor.
  189. MÜLLER, K. O. (1820). Orchomenos und die Minyer (Orcómeno y los minias). Breslavia: Max. p. 355. OCLC 176879282.
    • Josef Max (Joseph Max, 1787 - 1873): librero y editor alemán establecido en Breslavia.
  190. Descripción de Grecia i.23.5, 31.3, 2.4.
  191. 1 2 RODRÍGUEZ-NORIEGA, Lucía (2006). «Intentando socavar una falsa creencia: la identidad del ave de Atenea». Studium 12: 103-11.
  192. Véase "Mochuelo de Minerva".
  193. Descripción de Grecia vi.26.2, i.24.3. PLUTARCO: Moralia V 26: De Isis y Osiris. HIGINO: Fábulas 164.
  194. Descripción de Grecia iv.34.6.
  195. Suda s. v. «ταυροϐόλος».
  196. Ilíada ii.550. Metamorfosis iv.754.
  197. Comentarios sobre la Ilíada y la Odisea 1076.
  198. Suda s. v. «ποινή».
  199. Suda s. v. «προχαριστήρια».
  200. Ilíada iv.514.
  201. Kerényi sugiere que «Tritogenia no significaba que viniese al mundo en un río o lago particular, sino que nació de la misma agua, pues el nombre “Tritón” parece estar asociado con el agua en general.» (Kerényi 1951 pág. 128.)
  202. TZETZES: escolio de la Alejandra de Licofrón (519).
  203. PLUTARCO: Pericles xiii.8.
  204. Descripción de Grecia i.5.3, 41.6.
  205. Smith, W., ed. (1867). «Aethyia». A Dictionary of Greek and Roman biography and mythology. Boston: Little, Brown & Co. i.51. OCLC 68763679.
  206. Descripción de Grecia iii.15.4.
  207. Descripción iii.11.8.
  208. Smith, W., ed. (1867). «Cydonia». A Dictionary of Greek and Roman biography and mythology. Boston: Little, Brown & Co. i.910. OCLC 68763679.
  209. Descripción de Grecia i.30.4, 31.3, v.15.4, viii.47.1.
  210. Suda s. v. «Hippeia Athena».
  211. Grupo Tempe (1998). Los dioses del Olimpo. Madrid: Alianza. ISBN 978-84-206-3648-1.
  212. Burkert, 1985, p. 139.
  213. Ovidio: Las metamorfosis II, 783 (Ovidio se refiere en realidad a Minerva)
  214. Descripción de Grecia i.24.7, 28.2.
  215. Ilíada v.743.
  216. Zeus es también Egidoco o Egioco, ‘portador de la égida’.
  217. El papel del mochuelo como símbolo de la sabiduría procede de esta asociación con Atenea.
  218. HIRT, A. (1805-1816). Bilderbuch für Mythologie, Archäologie und Kunst (Álbum de mitología, arqueología y arte). Berlín: I. D. Sander. pp. i.46 y ss. OCLC 15474370.
  219. WELCKER, F. G. (1818). Zeitschrift für Geschichte und Auslegung der alten Kunst (Revista de historia e interpretación del arte antiguo). Gotinga: Vandenhoeck und Ruprecht. pp. 256 y ss. OCLC 15335221.
    • Friedrich Gottlieb Welcker (1784 - 1868): filólogo clásico y arqueólogo alemán.
    • Vandenhoeck und Ruprecht: editorial fundada en 1735 y dedicada a artículos académicos.
  220. Ovidio: Fastos III, 815–832; Estrabón: Geografía, V, 4.2
  221. «Los ciudadanos tienen a una deidad como su fundadora, llamada en la lengua egipcia Neit, y aseguran que es la misma a las que los helenos llaman Atenea; son grandes amantes de los atenienses, y dicen que están de alguna forma relacionados con ellos.» (PLATÓN: Timeo 21e.)
  222. PLATÓN: Timeo 21e. HERÓDOTO: Historias ii.170-5.
  223. Inscripciones del templo de Alat en Palmira (Corpus Inscriptionum Semiticarum).
  224. Solino: Polyhistor, 22
  225. Detienne, Marcel & Vernant, Jean-Pierre: Les ruses de l'intelligence. La mètis des Grecs (París: Flammarion, 1974). Vernant, Jean-Pierre: Mythe et pensée chez les Grecs (París: Maspero, 1965; varias reediciones). Vernant, Jean-Pierre: Myth and Society in Ancient Greece (trad. inglesa, 1980). Vernant, Jean-Pierre: "Le travail et la pensée technique", en Mythe et pensée chez les Grecs.
  226. Burkert, Walter: Griechische Religion der archaischen und klassischen Epoche (1977); trad. inglesa: Greek Religion (Harvard University Press, 1985). Véanse especialmente: Cap. II: "The Gods". Burkert, Walter: Structure and History in Greek Mythology and Ritual (1979). Burkert, Walter: Homo Necans (1972; trad. inglesa 1983).
  227. Kerényi, Karl: Die Mythologie der Griechen, vol. I: Die Götter- und Menschheitsgeschichten (1951); trad. inglesa: The Gods of the Greeks (1951). Kerényi, Karl: Athene: Virgin and Mother in Greek Religion (traducción inglesa publicada póstumamente, basada en estudios anteriores). Kerényi, Karl: Essays on a Science of Mythology (con Carl Gustav Jung, 1949).
  228. Heraldry of the World. «Athens» (en inglés). Consultado el 14 de junio de 2017.
  229. Musée Virtuel Jean Boucher (Museo virtual Jean Boucher). «La statuaire monumentale» (en francés). Archivado desde el original el 4 de mayo de 2008. Consultado el 21 de febrero de 2008.
    • La statuaire monumentale: La escultura monumental.

Enlaces externos

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  • HARRISON, Jane Ellen: Myths of Greece and Rome (Mitos de Grecia y de Roma), 1928.
  • Atenea, en el Proyecto Perseus.