Talento (moneda)

El talento (del griego τάλαντον, talanton que significa balanza o peso) era una unidad de medida monetaria utilizada en la Antigüedad. Tiene su origen en Babilonia, pero se usó ampliamente en todo el mar Mediterráneo durante el período helenístico y la época de las guerras púnicas. En el Antiguo Testamento, equivalía a cerca de 34 kg de plata, y en el Nuevo Testamento, a 6000 dracmas, o lo que es lo mismo, 21 600 g de plata.
Era el peso aproximado del agua necesaria para llenar un ánfora (alrededor de un pie cúbico).[1] Un talento griego, o talento ático se correspondía con unos 26 kg,[2] un talento romano con 32,3 kg; el talento egipcio con 27 kg,[2] y el talento de Babilonia con 30,324 kg.[3] En el antiguo Israel se adoptó inicialmente el talento de Babilonia, pero fue modificado posteriormente.[4] El talento pesado del Nuevo Testamento eran unos 58,9 kg.[4]
En el siglo III a. C. es utilizado expresamente en los tratados entre Roma y Cartago, sobre todo el talento ático, o bien eubeo, equivalente a aproximadamente 27 kg, y dividido en 60 minas de 60 siclos (o cien dracmas) cada mina. El peso de las monedas y los quilates varían, lo mismo que su división: decimal, duodecimal o sexagesimal.
Durante un tiempo existieron en las regiones mediterráneas dos tipos de sistemas monetarios básicos: el ático (6 óbolos = 1 dracma, 100 dracmas = 1 mina, 60 minas = 1 talento), que más tarde fue adoptado por Roma, y el cartaginés (60 shekels = 1 mina, 60 minas = 1 talento), que se mantuvo vigente durante mucho tiempo en el periodo ptolemaico de Egipto.
Esta unidad de medida fue usada constantemente por los cronistas antiguos para describir tesoros, especialmente los del riquísimo Imperio aqueménida. Plutarco escribió que en Susa Alejandro Magno se apoderó de 40 000 talentos en monedas acuñadas en palacio[5] (240 millones de dracmas)[6] y en Persépolis encontró una cifra equivalente.[7] En cambio, Estrabón afirmó que en ambas ciudades los macedonios capturaron 40 000, quizás hasta 50 000 talentos, y que el botín capturado en todas las ciudades persas y reunido en Ecbatana sumó 180 000 talentos[8] (1088 millones de dracmas),[9] sin incluir los 8000 con los que escapó al este Dario III Codomano[8] (48 millones de dracmas).[9] En sus escritos, Quinto Curcio Rufo sostiene que solamente en Persépolis se capturaron 120 000 talentos[10] (720 millones de dracmas),[6] en Pasargada 6000,[11] en Susa 50 000[12] y en Ecbatana 26 000[13] (156 millones de dracmas);[14] en total 202 000 talentos sin cuantificar lo capturado en Babilonia.[15] Flavio Arriano escribió que Alejandro capturó 50 000 talentos de plata en Susa[16] y que Dario III huyó con 7000[17] (42 millones de dracmas).[9]
La Biblioteca histórica de Diodoro Sículo también reporta que en Persépolis se capturaron 120 000 talentos,[18] la más próspera de las ciudades persas,[19] 40 000 talentos en lingotes de oro y plata[20] y 9000 talentos en dáricos de oro en Susa,[21] y 21 000 talentos en Ecbatana[22] (126 millones de dracmas);[14] el total reunido en Ecbatana habría alcanzado los 180 000 talentos según el cronista,[23] aunque los números en realidad suman 190 000.[15] Esta última coincide con el total dado por Pompeyo Trogo en sus Historias Filípicas según Marco Juniano Justino,[24] quien también afirmó que en Susa se capturaron 40 000 talentos.[25] Los palacios de Ectabana estaban tan ricamente cubiertos de oro y plata que más de un siglo y varios saqueos después,[14] Antíoco III Megas extrajo suficientes metales preciosos como para fundir casi 4000 talentos en monedas[26] (24 millones de dracmas).[14]
El arqueólogo estadounidense Frank Lee Holt, analizando los datos aportados por los cronistas antes mencionados,[27] estima que en sus campañas de conquista, Alejandro se apoderó de 180 000 a 200 000 talentos de oro y plata en Susa, Persépolis, Pasargada y Ecbatana.[28] Holt reconoce que las crónicas podrían estar exagerando, pero menciona que ninguna da cifras sobre lo capturado en Babilonia,[15] así que una estimación conservadora de 180 000 talentos la considera perfectamente plausible.[29] Respecto del tesoro de Babilonia, Holt estima que pudo equivaler al de Susa, alrededor de 40 000 talentos.[15]
Esta unidad monetaria del mundo antiguo es una de las más conocidas por su mención en una de las parábolas de Jesús: la parábola de los talentos.[30] De la interpretación de esta parábola deriva «inteligencia» (capacidad de entender) y «aptitud» (capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación) dadas como primeras acepciones por la RAE para este término en lengua española.
Referencias
[editar]- ↑ Talent (Biblical Hebrew), unit of measure, unitconversion.org.
- 1 2 Humphrey, 2020, p. 613.
- ↑ Waterfield, 1998, p. 593.
- 1 2 "III. Measures of Weight:", JewishEncyclopedia.com
- ↑ Plutarco Alejandro 36.1 (Perrin, 1919, p. 333).
- 1 2 Holt, 2016, p. 85.
- ↑ Plutarco Alejandro 37.4 (Perrin, 1919, p. 335).
- 1 2 Estrabón XV.3.9 (Jones, 1932, p. 169).
- 1 2 3 Holt, 2016, p. 88.
- ↑ Rufo V.6.9 (Heydenreich, 1880, p. 97).
- ↑ Rufo V.6.10 (Heydenreich, 1880, p. 97).
- ↑ Rufo V.2.11 (Heydenreich, 1880, p. 86).
- ↑ Rufo VI.2.10 (Heydenreich, 1880, p. 118).
- 1 2 3 4 Holt, 2016, p. 89.
- 1 2 3 4 Holt, 2016, p. 90.
- ↑ Arriano III.16.7 (Iliff Robson, 1967, p. 275).
- ↑ Arriano III.19.5 (Iliff Robson, 1967, p. 289).
- ↑ Diodoro XVII.71.2 (Bradford Welles, 1963, p. 321).
- ↑ Diodoro XVII.70.6 (Bradford Welles, 1963, p. 321).
- ↑ Diodoro XVII.66.1 (Bradford Welles, 1963, p. 305).
- ↑ Diodoro XVII.66.2 (Bradford Welles, 1963, p. 307).
- ↑ Diodoro XVII.74.5 (Bradford Welles, 1963, p. 333).
- ↑ Diodoro XVII.80.3 (Bradford Welles, 1963, p. 351).
- ↑ Justino XII.1.3 (Watson, 1886, p. 106).
- ↑ Justino XI.14.9 (Watson, 1886, p. 104).
- ↑ Polibio X.27.13 (Paton, 1925, pp. 167, 169).
- ↑ Holt, 2016, pp. 85-90.
- ↑ Holt, 2016, pp. 89-90.
- ↑ Holt, 2016, p. 91.
- ↑ Mateo 25:14–30; Lucas 19:11–27.
Bibliografía
[editar]Antigua
[editar]Los libros son citados en números romanos y capítulos y párrafos en números arábigos. Entre paréntesis se usaron los apellidos de los editores o traductores de las ediciones usadas para indicar las páginas.
- Diodoro Sículo. Biblioteca histórica. Véase en Bradford Welles, Charles (1963). The Library of History of Diodorus Siculus (en inglés) VIII. Cambridge: Harvard University Press.
- Estrabón. Geografía. Véase en Jones, H. L. (1932). The Geography of Strabo (en inglés) VII. Cambridge: Harvard University Press.
- Flavio Arriano. Anábasis de Alejandro Magno. Véase en Iliff Robson, Ernest (1967). Arrian: Anabasis Of Alexander (en inglés) I. Cambridge: Harvard University Press.
- Heródoto. Historias. Véase en Waterfield, Robin; Dewald, Carolyn (1998). «Appendix 2: Weights, Measures, Money, and Distances». Herodotus. The histories (en inglés). Oxford: Oxford University Press. pp. 592-593.
- Marco Juniano Justino. Epítome de las Historias Filípicas de Pompeyo Trogo. Véase en Watson, John Shelby (1886). Justin, Epitome of Pompeius Trogus (en inglés). Londres: George Bell and Sons. Véase también en Attalus.
- Plutarco. Vida de Alejandro. Parte de Vidas paralelas. Véase en Perrin, Bernadotte (1919). The Parallel Lives by Plutarch (en inglés) VII. Cambridge: Harvard University Press.
- Polibio. Historias. Véase en Paton, William Roger (1925). The Histories of Polybius (en inglés) IV. Cambridge: Harvard University Press.
- Quinto Curcio Rufo. Historias de Alejandro Magno de Macedonia. Véase en Heydenreich, Eduard Karl Heinrich; Vogel, Theodor (1880). Incerti auctoris de Constantino Magno eiusque matre Helena libellus (en latín). Leipzig: Teubner.
Moderna
[editar]- Holt, Frank Lee (2016). The Treasures of Alexander the Great: How One Man's Wealth Shaped the World (en inglés). Oxford: Oxford University Press. ISBN 9780199950966.
- Humphrey, John William; Oleson, John Peter; Sherwood, Andrew Neil; Nikolic, Milorad (2020). Greek and Roman technology (en inglés) (2.ª edición). Abingdon: Routledge. ISBN 9781315682181.