Iberomesornis
presenta una singular combinación de rasgos osteológicos
primitivos (propios de Archeopteryx y los dinosaurios terópodos
no avianos) y novedades evolutivas (características
de las aves modernas). Entre las primeras, se pueden destacar
la presencia de cinco vértebras sacras, la ausencia
de fusión en los elementos de la pelvis (ilion, isquion
y pubis), y tarso y metatarso igualmente sin fusionar. Iberomesornis
comparte con las aves modernas la morfologia del coracoides
en forma de "T" invertida, que sirve de tensor entre
la región articular del húmero (cavidad glenoidea)
y el esternón. Otra sinapomorfía importante
de Iberomesornis es la presencia de una fúrcula (clavículas
unidas en un único elemento), en la que el ángulo
de las dos ramas es bajo, de unos 45º. Por otra parte,
y al igual que ocurre en aves modernas, la fúrcula
de Iberomesornis tiene un proceso medial característico
(el hipocleidio). Por último, Iberomesornis se caracteriza
por una construcción del apéndice caudal también
semejante al de las aves modernas. Presenta una serie de ocho
vértebras caudales libres, y una única pieza
terminal (pigostilo). Este elemento está compuesto
por las últimas vértebras caudales fusionadas,
y tiene un tamaño relativo bastante grande en Iberomesornis
si lo comparamos con sus parientes más modernos.
Biología
La morfología de la fúrcula y el coracoides,
y la presencia de un pigostilo indican claramente que Iberomesornis
podría realizar un vuelo funcionalmente más
eficaz que el que tendría Archaeopteryx. El coracoides
en forma de "T" invertida indica que existiría
ya una compleja estructura relacionada con el músculo
supracoracoideo (uno de los dos principales músculos
asociado al vuelo de las aves), mientras que la fúrcula
serviría para ayudar a airear los pulmones y sacos
aéreos durante el batido de las alas. Por último,
la presencia de un pigostilo indica que Iberomesornis tendría,
a diferencia de Archaeopteryx, una rabadilla en donde irían
conectadas las plumas timoneras. Aunque se desconoce el cráneo
de Iberomesornis, todo parece indicar que poseería
dientes. De acuerdo con su tamaño y la probable morfología
dentaria, es muy posible que fuera un ave de hábitos
tróficos (dieta) entomófagos, es decir, comedora
de insectos y otros artrópodos. Es igualmente probable
que el hábitat principal de Iberomesornis estuviera
relacionado con las riberas de ríos y lagos. |