
Cuando vives con alguien que padece una enfermedad grave o lo cuidas, hacer la compra y cocinar puede ser una gran fuente de estrés. Tal vez no tengas tiempo o energía, o estés experimentar síntomas comunes como náuseaso un cambio en el gusto o el apetito. Y, por supuesto, está el costo. Cualquiera que sea la razón, conseguir comida es un desafío común, pero existen recursos que pueden ayudar.







Cuando te diagnostican una enfermedad grave, como cáncer de mama o cardiopatía, afecta a más que solo tu cuerpo. Puede despertar emociones profundas, cambiar tus pensamientos y perturbar tu sensación de seguridad. Puedes sentirte abrumado, asustado o incluso emocionalmente insensible. Estas reacciones son normales y profundamente humanas.